DESPERTAR AL AMOR

martes, 6 de noviembre de 2012

6 NOVIEMBRE: Paso este día sin miedo y lleno de amor.

AUDIOLIBRO




EJERCICIOS


LECCIÓN 310


Paso este día sin miedo y lleno de amor.


1. Quiero pasar este día Contigo, Padre mío, tal como Tú has dispuesto que deben ser todos mis días. 2Y lo que he de experimentar no tiene nada que ver con el tiempo. 3El júbilo que me invade no se puede medir en días u horas, pues le llega a Tu Hijo desde el Cielo. 4Este día será Tu dulce recordatorio de que Te recuerde, la afable llamada que le haces a Tu santo Hijo, la señal de que se me ha concedido Tu gracia y de que es Tu Voluntad que yo me libere hoy.

2. Este día lo pasaremos juntos, tú y yo. 2Y todo el mundo unirá sus voces a nuestro himno de alegría y gratitud hacia Aquel que nos brindó la salvación y nos liberó. 3Nuestra paz y nuestra santi­dad nos son restituidas. 4Hoy el miedo no tiene cabida en noso­tros, pues le hemos dado la bienvenida al amor en nuestros corazones.


TEXTO

 

III. Más allá de todo símbolo


1. El poder no puede oponerse a nada. 2Pues ello lo debilitaría, y la idea de un poder debilitado es una contradicción intrínseca. 3Una fuerza débil es algo que no tiene sentido, y si el poder se utiliza con el propósito de debilitar, se está utilizando para limi­tar. 4Por lo tanto, no puede sino ser limitado y débil, ya que ése es su propósito. 5Para ser lo que es, el poder no puede tener opues­tos. 6Ninguna debilidad puede adentrarse en él sin convertirlo en algo que no es. 7Debilitar es limitar e imponer un opuesto que contradice al concepto que ataca. 8Y ello añade al concepto algo que es ajeno a él, y lo hace ininteligible. 9¿Quién podría entender conceptos tan contradictorios como "un poder-débil" o "un amor­-odioso"?

2. Has decidido  hacer de tu hermano el símbolo de un "amor­-odioso", de un "poder-débil", pero sobre todo, de una "muerte­-viviente". 2Y así, él no significa nada para ti, pues representa algo que no tiene sentido. 3Representa un pensamiento que se com­pone de dos partes, en el que una de ellas anula la .otra. 4Sin embargo, la mitad que fue anulada contradice de inmediato a la otra, de modo que ambas desaparecen. 5Y ahora él no representa nada. 6Los símbolos que no representan otra cosa que ideas ine­xistentes no pueden sino representar la vacuidad y la nada. 7Sin embargo, la vacuidad y la nada no pueden ser una interferencia. 8Lo que puede interferir en la conciencia de la realidad es la creencia de que hay algo en ellas.

3. La imagen de tu hermano que ves no significa nada. 2No hay nada en ella que atacar o negar, amar u odiar, dotar de poder o considerar débil. 3La imagen ha sido completamente obliterada porque era el símbolo de una contradicción que anulaba al pen­samiento que representaba. 4Por lo tanto, la imagen no tiene causa en absoluto. 5¿Quién puede percibir efectos sin causa? 6¿Qué puede ser aquello que carece de causa, sino la nada? 7La imagen de tu hermano que tú ves jamás ha estado ahí ni jamás ha existido. 8Deja, pues, que el espacio vacío que ocupa se reconozca como vacante, y que el tiempo que se haya dedicado a verla se perciba como un tiempo desperdiciado en vano, un intervalo de tiempo en blanco.

4. Un espacio vacío que no se percibe ocupado, y un intervalo de tiempo que no se considere usado ni completamente empleado, se convierten en una silenciosa invitación a la verdad para que entre y se sienta como en su casa. 2No se puede hacer ningún preparativo que aumente el verdadero atractivo de esta invita­ción. 3Pues lo que se deja vacante Dios lo llena, y allí donde Él está tiene que morar la verdad. 4La creación es un poder que no se puede debilitar y que no tiene opuestos. 5Para esto no hay símbolos. 6Nada puede apuntar hacia lo que está más allá de la verdad, pues, ¿qué podría representar a lo que es más que todo? 7El verdadero des-hacimiento, no obstante, tiene que ser benévolo. 8Por lo tanto, la primera imagen que reemplaza a la tuya, es otra clase de imagen.

5. De la misma manera en que la nada no puede ser repre­sentada, tampoco existe un símbolo que represente a la totalidad. 2La realidad, en última instancia, sólo se puede conocer libre de cualquier forma, sin imágenes que la representen y sin ser vista. 3El perdón aún no se reconoce como un poder completamente exento de límites. 4Sin embargo, no fija ninguno de los límites que tú has decidido imponer. 5El perdón es el medio que repre­senta a la verdad temporalmente. 6Le permite al Espíritu Santo llevar a cabo un intercambio de imágenes, mientras los recursos de aprendizaje aún tengan sentido y el aprendizaje no haya con­cluido. 7Ningún recurso de aprendizaje es útil una vez que se alcanza el objetivo del aprendizaje, 8pues entonces deja de tener utilidad. 8Pero durante el aprendizaje se utiliza de una manera que ahora temes, pero que llegarás a amar.

6. La imagen de tu hermano que se te ha dado para que ocupe el lugar que tan recientemente dejaste desocupado y vacante no necesitará defensa de ninguna clase. 2Pues le darás una preferen­cia abrumadora. 3No te demorarás ni un instante en decidir que ésa es la única imagen de él que quieres. 4No representa concep­tos contradictorios, 5y aunque no es más que la mitad de la ima­gen y está incompleta, en sí misma es homogénea. 6La otra mitad de lo que representa sigue siendo desconocida, pero no se ha anulado. 7Y de este modo, Dios queda en libertad para dar el paso final. 8Para esto no necesitas imágenes ni recursos de enseñanza. 9Y lo que en última instancia habrá de ocupar el lugar de todo recurso de enseñanza, sencillamente será.

7. El perdón se desvanece y los símbolos caen en el olvido, y nada que los ojos jamás hayan visto o los oídos escuchado queda ahí para ser percibido. 2Un Poder completamente ilimitado ha venido, no a destruir, sino a recibir lo Suyo. 3Con respecto a tu función, no hay opciones entre las que elegir en ninguna parte. 4La opción que temes perder, nunca la tuviste. 5Sin embargo, eso es lo único que parece ser un obstáculo para el poder ilimitado y los pensamientos homogéneos, los cuales gozan de plenitud y felicidad y no tienen opuestos. 6No conoces la paz del poder que no se opone a nada. 7Sin embargo, ninguna otra clase de poder puede existir en absoluto. 8Dale la bienvenida al Poder que yace más allá del perdón, del mundo de los símbolos y de las limitacio­nes. 9Él prefiere simplemente ser, y, por lo tanto, simplemente es.

lunes, 5 de noviembre de 2012

5 NOVIEMBRE: Hoy no tendré miedo de mirar dentro de mí.

AUDIOLIBRO




EJERCICIOS


LECCIÓN 309


Hoy no tendré miedo de mirar dentro de mí.


1. Dentro de mí se encuentra la Eterna Inocencia, pues es la Voluntad de Dios que esté allí para siempre. 2Y yo, Su Hijo, cuya voluntad es tan ilimitada como la Suya, no puedo disponer que ello sea diferente. 3Pues negar la Voluntad de mi Padre es negar la mía propia. 4Mirar dentro de mí no es sino encontrar mi volun­tad tal como Dios la creó, y como es. 5Tengo miedo de mirar dentro de mí porque creo que forjé otra voluntad que aunque no es verdad hice que fuese real. 6Mas no tiene efectos. 7Dentro de mí se encuentra la santidad de Dios. 8Dentro de mí se encuentra el recuerdo de Él.

2. El paso que he de dar hoy, Padre mío, es lo que me liberará por completo de los vanos sueños del pecado. 2Tu altar se alza sereno e incó­lume. 3Es el santo altar a mi propio Ser y es allí donde encuentro mi verdadera Identidad.


TEXTO

10. Tu función no es corregir. 2La función de corregir le corres­ponde a Uno que conoce la justicia, no la culpabilidad. 3Si asu­mes el papel de corrector, ya no puedes llevar a cabo la función de perdonar. 4Nadie puede perdonar hasta que aprende que corregir es tan solo perdonar, nunca acusar. 5Por tu cuenta, no podrás percatarte de que son lo mismo, y de que, por lo tanto, no es a ti a quien corresponde corregir. 6ldentidad y función son una misma cosa, y mediante tu función te conoces a ti mismo. 7De modo que si confundes tu función con la función de Otro, es que estás confundido con respecto a ti mismo y con respecto a quién eres. 8¿Qué es la separación sino un deseo de arrebatarle a Dios Su función y negar que sea Suya? 9Mas si no es Su función, tam­poco es la tuya, pues no puedes por menos que perder aquello de lo que te apoderas.

11. En una mente escindida, la identidad no puede sino dar la impresión de que está dividida. 2Nadie puede percibir que una función está unificada, si ésta tiene propósitos conflictivos y obje­tivos diferentes. 3Para una mente tan dividida como la tuya, corre­gir no es sino una manera de castigar a otro por los pecados que tú crees son tus propios pecados. 4Y de este modo, el otro se con­vierte en tu víctima, no en tu hermano, diferente de ti por el hecho de ser más culpable, y tener, por lo tanto, necesidad de que lo corrijas, al ser tú más inocente que él. 5Esto separa su función de la tuya, y os da a ambos un papel diferente. 6Y así, no podéis ser percibidos como uno y con una sola función, lo cual querría decir que compartís una misma identidad y un solo objetivo.

12. La corrección que quisieras llevar a cabo no puede sino cau­sar separación, ya que ésa es la función que tú le otorgaste. 2Cuando percibas que la corrección es lo mismo que el perdón, sabrás también que la Mente del Espíritu Santo y la tuya son una. 3Y de esta manera, habrás hallado tu propia Identidad. 4No obs­tante, Él tiene que operar con lo que se le da, y tú sólo le permites ocupar la mitad de tu mente. 5Y así, Él representa la otra mitad, y parece tener un propósito diferente de aquel que tú abrigas y crees que es el tuyo. 6De este modo, tu función parece estar divi­dida, con una de sus mitades en oposición a la otra. 7Esas dos mitades parecen representar la separación de un ser que se percibe dividido en dos.

13. Observa cómo esta percepción de ti mismo no puede sino extenderse, y no pases por alto el hecho de que todo pensamiento se extiende porque ése es su propósito debido a lo que realmente es. 2De la idea de que el ser se compone de dos partes, surge necesariamente el punto de vista de que su función está dividida entre las dos. 3Pero lo que quieres corregir es solamente la mitad del error, que tú crees que es todo el error. 4Los pecados de tu hermano se convierten, de este modo, en el blanco central de la corrección, no vaya a ser que tus errores y los suyos se vean como el mismo error. 5Los tuyos son equivocaciones, pero los suyos son pecados y, por ende, no son como los tuyos. 6Los suyos merecen castigo, mientras que los tuyos, si vamos a ser justos, deberían pasarse por alto.

14. De acuerdo con esta interpretación de lo que significa corregir no podrás ver tus propios errores. 2Pues habrás trasladado el blanco de la corrección fuera de ti mismo, sobre uno que no puede ser parte de ti mientras esa percepción perdure. 3Aquel al que se condena jamás puede volver a formar parte del que lo acusa, quien lo odiaba y todavía lo sigue odiando por ser un símbolo de su propio miedo. 4He aquí a tu hermano, el blanco de tu odio, quien no es digno de formar parte de ti, y es, por lo tanto, algo externo a ti: la otra mitad, la que se repudia. 5Y sólo lo que se deja privado de su presencia se percibe como todo lo que tú eres. 6El Espíritu Santo tiene que representar esta otra mitad hasta que tú reconozcas que es la otra mitad. 7Y Él hace esto asig­nándoos a ti y a tu hermano la misma función y no una diferente.

15. Corregir es la función que se os ha dado a ambos, pero no a ninguno de vosotros por separado. 2Y cuando la lleváis a cabo reconociendo que es una función que compartís, no puede sino corregir los errores de ambos. 3No puede dejar errores sin corre­gir en uno y liberar al otro. 4Eso sería un propósito dividido, que, por lo tanto, no se podría compartir. aY así, no puede ser el obje­tivo en el que el Espíritu Santo ve el Suyo Propio. 5Y puedes estar seguro de que Él no llevará a cabo una función que no vea y reconozca como Propia. 6Pues sólo así puede Él mantener la vuestra intacta, a pesar de vuestros diferentes puntos de vistas con respecto a lo que es vuestra función. 7Si Él apoyase una fun­ción dividida, estaríais ciertamente perdidos. 8La incapacidad del Espíritu Santo de ver Su objetivo dividido y como algo distinto para cada uno de vosotros, te impide ser consciente de una fun­ción que no es la tuya. 9De esta manera, la curación se os concede a los dos.

16. La corrección debe dejarse en manos de Uno que sabe que la corrección y el perdón son lo mismo. 2Cuando sólo se dispone de la mitad de la mente, esto es incomprensible. 3Deja, pues, la corrección en manos de la Mente que está unida y que opera como una sola porque su propósito es indiviso y únicamente puede con­cebir como suya una sola función. 4He aquí la función que se le dio, concebida para que fuese la suya propia y no algo aparte de aquello que su Dador todavía conserva precisamente porque es una función que se ha compartido. 5En el hecho de que Él acepte esta función residen los medios a través de los cuales tu mente se uni­fica. 6Este único propósito unifica las dos mitades de ti que tú percibes como separadas. 7Y cada uno perdona al otro, a fin de poder aceptar su otra mitad como parte de sí mismo.

domingo, 4 de noviembre de 2012

4 NOVIEMBRE: Este instante es el único tiempo que existe.

AUDIOLIBRO 



EJERCICIOS


LECCIÓN 308


Este instante es el único tiempo que existe.


1. El concepto que yo he forjado del tiempo impide el logro de mi objetivo. 2Si elijo ir más allá del tiempo hasta la intemporalidad, tengo que cambiar mi percepción acerca del propósito del tiempo. 3Pues su propósito no puede ser que el pasado y el futuro sean uno. 4El único intervalo en el que puedo librarme del tiempo es ahora mismo. 5Pues en este instante el perdón ha venido a libe­rarme. 6Cristo nace en el ahora, sin pasado ni futuro. 7Él ha venido a dar la bendición del presente al mundo, restaurándolo a la intemporalidad y al amor. 8Y el amor está siempre presente, aquí y ahora.

2. Gracias por este instante, Padre. 2Ahora es cuando soy redimido. 3Este instante es el momento que señalaste para la liberación de Tu Hijo y para la salvación del mundo en él.