LECCION DEL DIA

DESPERTAR AL AMOR

jueves, 17 de enero de 2019

17 ENERO: No veo cosas neutras.

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS


LECCIÓN 17

No veo cosas neutras.

1. Esta idea es otro paso en el proceso de identificar causa y efecto tal como realmente operan en el mundo. 2No ves cosas neutras porque no tienes pensamientos neutros. 3El pensamiento siempre tiene lugar primero, a pesar de la tentación de creer que es al contrario. 4El mundo no piensa de esa manera, pero tú tienes que aprender que así es como piensas tú. 5De lo contrario, la percep­ción carecería de causa, y sería ella misma la causa de la realidad. 6En vista de su naturaleza altamente variable, eso es de todo punto imposible.

2. Al aplicar la idea de hoy mantén los ojos abiertos mientras te dices a ti mismo:

2No veo cosas neutras porque no tengo pensamientos neutros.

3Luego mira a tu alrededor, dejando que tu mirada se pose sobre cada cosa que notes el tiempo suficiente para poder decir:

4No veo un/una _____ neutro/a porque mis pensamientos acerca de _____ no son neutros.

5Podrías decir, por ejemplo:

6No veo una pared neutra porque mis pensamientos acerca de las paredes no son neutros.
7No veo un cuerpo neutro porque mis pensamientos acerca de los cuerpos no son neutros.

3. Como de costumbre, es esencial no hacer distinciones entre lo que crees que es animado o inanimado, agradable o desagradable. 2Independientemente de lo que puedas creer, no ves nada que esté realmente vivo o que sea realmente gozoso. 3Eso se debe a que todavía no eres consciente de ningún pensamiento realmente ver­dadero, y, por lo tanto, realmente feliz.

4. Se recomiendan tres o cuatro sesiones de práctica concretas, e incluso si experimentas resistencia, son necesarias cuando menos tres para obtener el máximo beneficio. 2En tal caso, no obstante, puedes acortar la duración de la sesión a menos del minuto que de otra forma se recomienda.



Instrucciones para la práctica

Propósito: Continuar enseñándote la verdadera “relación causa y efecto” (resultado) entre lo que piensas y lo que ves. Piensas que los acontecimientos externos causan que veas ciertas cosas, pero de hecho son tus pensamientos los que causan lo que ves (tus percepciones).

Práctica: 3 o 4 veces (3 son necesarias), durante un minuto (menos si hay resistencia).

  • Con los ojos abiertos, di: “No veo cosas neutras porque no tengo pensamientos neutros”. 
  • Luego mira a tu alrededor, dejando tu mirada sobre cada cosa que veas el tiempo necesario para decir: “No veo un (nombre del objeto), porque mis pensamientos acerca de (ese objeto) no son neutros”.

Observaciones: Como siempre, es muy importante que trates a cualquier cosa que veas como igual al resto. La alfombra es neutra en sí misma, pero no la ves así porque tu percepción de ella surge de pensamientos que no son neutrales. Incluso si la alfombra es blanca y negra, por así decirlo, tus pensamientos le dan color (“tu” significado).

Comentario

Según el Curso, el modo en que causa y efecto funcionan es que nuestros pensamientos son la causa y el mundo es el resultado (efecto). Tendemos a pensar que los sucesos o acciones del mundo causan el que pensemos de ciertas maneras, el Curso dice que es justo lo contrario: “El pensamiento siempre tiene lugar primero, a pesar de la tentación de creer que es al contrario” (1:3). No tenemos pensamientos neutros y, por lo tanto, no vemos cosas neutras.

¿Qué solemos hacer cuando tenemos determinados pensamientos? Nos preguntamos: ¿Cuál es la causa de que me sienta así? ¿Cuál es la causa de que me sienta deprimido, furioso, o harto? Pero es el pensamiento el que viene primero. No es nada de fuera de nuestra mente lo que ha causado que me sienta de una manera determinada. Más bien, lo que piensas es lo que ha causado el mundo que ves.

La lección es rotunda en sus afirmaciones a veces:

Independientemente de lo que puedas creer, no ves nada que esté realmente vivo o que sea realmente gozoso. Eso se debe a que todavía no eres consciente de ningún pensamiento realmente verdadero y, por lo tanto, realmente feliz. (3:2-3)

Ahora hace 10 años que llevo estudiando el Curso y todavía me cuesta aceptar la idea de que en realidad no veo nada con vida. Ya sé que el Curso afirma que el cuerpo (que es lo que veo con mis ojos) no muere porque nunca ha existido, y así sé que el Curso define “con vida” de modo completamente distinto a como lo consideramos nosotros. Está a la vista que “con vida” significa algo no físico, porque habla del cuerpo como que no tiene vida en absoluto. Pero tengo que confesar que todavía necesito practicar con esta lección porque todavía mi tendencia es a considerar los cuerpos como con vida. Tengo que esforzarme por recordar lo contrario.

Recuerdo una conversación con mi amiga Lynne, hace algo más de un año, antes de que su cuerpo muriese. Ella era estudiante del Curso. Su cuerpo se había deteriorado rápidamente durante el año anterior, y después de varias operaciones era sólo un caparazón de lo que había sido. Le dije: “Supongo que tienes una mayor comprensión de lo que el Curso quiere decir con: NO SOY UN CUERPO”. “¡Más me vale no serlo!, exclamó riendo.

Estas dos ideas (que mis ojos sólo ven lo que carece de vida y que todo lo que mi mente está lleno de contenido “no neutro”) pueden ser desconcertantes. Aún así, tienen su lado positivo. La lección es la misma para todos nosotros aunque para algunos, como mi amiga Lynne, parece acelerarse el aprendizaje. No obstante, nuestros cuerpos se marchitarán y deteriorarán como lo hizo el suyo, sólo que un poco más despacio. Es un alivio bien recibido comprender que el único significado del cuerpo es el que nuestra mente le ha dado. El espíritu y la mente están vivos y son reales, ellos son la causa; y el cuerpo y su mundo son únicamente los efectos de pensamientos.




TEXTO

VI. Miedo y conflicto 

 

1. Tener miedo parece ser algo involuntario y no estar bajo tu con­trol. 2Mas he dicho ya que sólo los actos constructivos deben ser involuntarios. 3Mi control puede hacerse cargo de todo lo que no es importante, mientras que, si así lo decides, mi asesoramiento puede dirigir todo lo que sí lo es. 4Yo no puedo controlar el miedo, pero éste puede ser auto-controlado. 5Tu miedo me impide darte mi control. 6La presencia del miedo indica que has elevado pensa­mientos corporales al nivel de la mente. 7Eso los pone fuera de mi control y te hace sentir personalmente responsable de ellos, 8Lo cual es una obvia confusión de niveles.

2. Yo no fomento la confusión de niveles; tú debes, no obstante, elegir corregirla. 2Tú no justificarías un comportamiento demente por tu parte diciendo que no pudiste evitarlo. 3¿Por qué, entonces, condonas pensamientos dementes? 4Hay una confusión en esto que te convendría examinar detenidamente. 5Tal vez creas que eres responsable de lo que haces, pero no de lo que piensas. 6La verdad es que eres responsable de lo que piensas porque es sola­mente en ese nivel donde puedes ejercer tu poder de decisión. 7Tus acciones son el resultado de tus pensamientos. 8No puedes separarte de la verdad "otorgándole" autonomía al comporta­miento. 9Éste lo controlo yo automáticamente tan pronto como pongas tu pensamiento bajo mi dirección. 10Siempre que tienes miedo es señal inequívoca de que le has permitido a tu mente crear falsamente y de que no me has permitido guiarla.

3. De nada sirve pensar que controlando los resultados de cual­quier pensamiento falso se pueda producir una curación. 2Cada vez que tienes miedo es porque has tomado una decisión equivo­cada. 3Esa es la razón por la que te sientes responsable de ello. 4Tienes que cambiar de mentalidad, no de comportamiento, y eso es cuestión de que estés dispuesto a hacerlo. 5No necesitas orien­tación alguna excepto a nivel mental. 6La corrección debe llevarse a cabo únicamente en el nivel en que es posible el cambio. 7El cambio no tiene ningún sentido en el nivel de los síntomas donde no puede producir resultados.

4. Deshacer el miedo es tu responsabilidad. 2Cuando pides que se te libere del miedo, estás implicando que no lo es. 3En lugar de ello, deberías pedir ayuda para cambiar las condiciones que lo suscitaron. 4Esas condiciones siempre entrañan el estar dispuesto a permanecer separado. 5A ese nivel tú puedes evitarlo. 6Eres demasiado tolerante con las divagaciones de tu mente, y condo­nas pasivamente sus creaciones falsas. 7El resultado particular no importa; lo que importa es el error fundamental. 8La corrección es siempre la misma. 9Antes de decidir hacer algo, pregúntame si tu elección está de acuerdo con la mía. 10Si estás seguro de que lo está, no tendrás miedo.

5. El miedo es siempre un signo de tensión que surge cuando hay conflicto entre lo que deseas y lo que haces. 2Esta situación se presenta de dos maneras: Primera, puedes elegir hacer cosas con­flictivas, ya sea simultánea o sucesivamente. 3Esto da lugar a un comportamiento conflictivo, lo cual te resulta intolerable porque la parte de la mente que quiere hacer otra cosa se enfurece. 4Segunda, puedes comportarte de acuerdo a como crees que debes, mas sin querer hacerlo realmente. 5Esto da lugar a un com­portamiento congruente, pero conlleva gran tensión. 6En ambos casos, la mente y el comportamiento están en desacuerdo, lo cual da lugar a una situación en la que estás haciendo algo que real­mente no quieres hacer. 7Esto suscita una sensación de coerción que normalmente produce furia, y es muy probable que también dé lugar a proyecciones. 8Siempre que tienes miedo, es porque aún estas indeciso. 9Tu mente se encuentra, por lo tanto, dividida y tu comportamiento inevitablemente se vuelve errático. 10La corrección a nivel de comportamiento puede cambiar el error del primer tipo al segundo, mas no elimina el miedo.

6. Es posible alcanzar un estado en el que dejas que yo guíe tu mente sin ningún esfuerzo consciente por tu parte, más ello requiere un grado de buena voluntad que tú aún no posees. 2El Espíritu Santo no puede pedirte que hagas más de lo que estás dispuesto a hacer. 3La fuerza para hacer lo que Él te pide procede de una firme resolución por tu parte. 4Hacer la Voluntad de Dios no produce ninguna tensión una vez que reconoces que Su Volun­tad es también la tuya. 5La lección en este caso es muy sencilla, aunque muy fácil de pasar por alto. 6Voy, por lo tanto, a repetirla, y te exhorto a que escuches atentamente. 7Sólo tu mente puede producir miedo. 8Hace eso cada vez que está en conflicto con res­pecto a lo que quiere, lo cual inevitablemente produce tensión, ya que existen discrepancias entre lo que quiere y lo que hace al res­pecto. 9Eso sólo puede corregirse aceptando un objetivo unificado. 

7. El primer paso correctivo para deshacer el error es darse cuen­ta, antes que nada, de que todo conflicto es siempre una expresión de miedo. 2Dite a ti mismo que de alguna manera tienes que haber decidido no amar, ya que de otro modo el miedo no habría podido hacer presa en ti. 3A partir de ahí, todo el proceso correc­tivo se reduce a una serie de pasos pragmáticos dentro del pro­ceso más amplio de aceptar que la Expiación es el remedio. 4Estos pasos pueden resumirse de la siguiente forma:

5Reconoce en primer lugar que lo que estás experimentando es miedo.
6El miedo procede de una falta de amor.
7El único remedio para la falta de amor es el amor perfecto.
8El amor perfecto es la Expiación.

8. He subrayado que el milagro -la expresión de la Expiación- ­es siempre un gesto de respeto del que es digno para con otro que también es digno. 2El reconocimiento de esa dignidad lo re­establece la Expiación. 3Resulta obvio, por lo tanto, que cuando tienes miedo, te has colocado a ti mismo en una posición en la que necesitas la Expiación. 4Has actuado sin amor, al haber elegido sin amor. 5Ésta es precisamente la situación para la que se insti­tuyó la Expiación. 6La necesidad del remedio inspiró su estableci­miento. 7Mientras te limites a reconocer únicamente la necesidad del remedio, seguirás teniendo miedo. 8Sin embargo, tan pronto como aceptes el remedio, habrás des-hecho el miedo. 9Así es como tiene lugar la verdadera curación.


9. Todo el mundo experimenta miedo. 2Sin embargo, no se reque­riría más que una pequeña dosis de recto pensar para que uno pudiese darse cuenta de por qué se produce. 3Son muy pocos los que aprecian el verdadero poder de la mente, y nadie permanece totalmente consciente de él todo el tiempo. 4No obstante, si espe­ras librarte del miedo hay algunas cosas que debes comprender, y comprender plenamente. 5La mente es muy poderosa y jamás pierde su fuerza creativa. 6Nunca duerme. 7Está creando conti­nuamente. 8Es difícil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinación de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover montañas. 9A primera vista parece arrogante creer que posees tal poder, mas no es ésa la verdadera razón de que no lo creas. 10Prefieres creer que tus pensamientos no pueden ejercer ninguna influencia real porque de hecho tienes miedo de ellos. 11Eso puede mitigar la conciencia de culpabilidad, pero a costa de percibir a la mente como impotente. 12Si crees que lo que piensas no tiene ningún efecto, puede que dejes de tenerle miedo, pero es bastante improbable que le tengas respeto. 13No hay pensamien­tos fútiles. 14Todo pensamiento produce forma en algún nivel.


miércoles, 16 de enero de 2019

16 ENERO: No tengo pensamientos neutros.

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS



LECCIÓN 16

No tengo pensamientos neutros.

1. La idea de hoy es uno de los pasos iniciales en el proceso de desvanecer la creencia de que tus pensamientos no tienen ningún efecto. 2Todo lo que ves es el resultado de tus pensamientos. 3En esto no hay excepciones. 4Los pensamientos no son ni grandes ni pequeños, ni poderosos ni débiles. 5Son simplemente verdaderos o falsos. 6Aquellos que son verdaderos crean a su semejanza. 7Aquellos que son falsos fabrican a la suya.

2. No hay concepto más auto-contradictorio que el de "pensa­mientos fútiles" 2Difícilmente se puede calificar de fútil a lo que da origen a la percepción de todo un mundo. 3Cada pensamiento que tienes contribuye a la verdad o a la ilusión: o bien extiende la verdad o bien multiplica las ilusiones. 4Ciertamente puedes mul­tiplicar lo que no es nada, pero no por ello lo estarás exten­diendo.

3. Además de reconocer que los pensamientos no son nunca fúti­les, la salvación requiere que también reconozcas que cada pen­samiento que tienes acarrea paz o guerra, amor o miedo. 2Un resultado neutral es imposible porque es imposible que haya pensamientos neutros. 3Hay tal tentación de descartar los pensamientos atemorizantes por considerárseles irrelevantes, triviales e inmerecedores de que uno se ocupe de ellos, que es esencial que los reconozcas a todos como igualmente destructivos, aun­que también como igualmente irreales. 4Practicaremos con esta idea de muchas formas antes de que realmente la llegues a enten­der.

4. Al aplicar la idea de hoy, escudriña tu mente con los ojos cerra­dos durante un minuto más o menos, esforzándote al máximo por no pasar por alto ningún pensamiento "insignificante" que tienda a eludir tu búsqueda. 2Esto te resultará bastante difícil hasta que te acostumbres a ello. 3Descubrirás que todavía te resulta difícil no hacer distinciones artificiales. 4Cualquier pensamiento que se te ocurra, independientemente de las cualidades que le asignes, es un sujeto adecuado para aplicarle la idea de hoy.

5. Durante las sesiones de práctica, repite primero la idea para tus adentros, y luego, a medida que cada pensamiento cruce tu mente, manténlo en tu conciencia mientras te dices a ti mismo:

2Este pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro.
3Ese pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro.

4Como de costumbre, usa la idea de hoy cada vez que notes algún pensamiento en particular que te produzca desasosiego. 5Sugeri­mos a este fin la siguiente variación de la idea:

6Este pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro porque no tengo pensamientos neutros.






Se recomiendan cuatro o cinco sesiones de práctica en caso de que te resulten relativamente fáciles. 'De experimentar tensión, tres serán suficientes. 3La duración del ejercicio debe reducirse asimismo si experimentas cualquier sensación de incomodidad. 




Instrucciones para la práctica

Propósito: Un primer paso en aprender que cada pensamiento tiene efectos y que cada uno produce o miedo y conflicto o amor y paz.

Ejercicio: 4 o 5 veces (tres si hay tensión), durante un minuto cada vez (reducir en caso de malestar). 

  • Cierra los ojos y repite la idea. 
  • Luego busca en tu mente los pensamientos que se presenten. Trata de no hacer distinciones entre ellos. Especialmente intenta no pasar por alto cualquier pensamiento “pequeño”. A medida que cada pensamiento atraviesa tu mente, mantenlo ahí y di: “Este pensamiento acerca de_____ no es un pensamiento neutro".


Respuesta a la tentación: Siempre que seas consciente de un pensamiento molesto.
Aplícale la idea usando esta forma concreta: “Este pensamiento acerca de ____ no es un pensamiento neutro, porque no tengo pensamientos neutros”. El propósito es que te des cuenta de que al albergar este pensamiento, estás activamente causándote miedo a ti mismo.

Comentario

La idea de hoy puede producir miedo, pero su propósito principal es que comprendamos que nuestros pensamientos tienen efectos. Es una idea poderosa, no aterrorizadora, a menos que elijamos verla de ese modo.

Todo lo que ves es el resultado de tus pensamientos. En esto no hay excepciones. (1:2-3)

Como muchas de las ideas del Curso, ésta es un poco difícil de creer al principio porque estamos convencidos de que nuestros pensamientos no tienen ninguna relación con la mayoría de las cosas que vemos. En caso de que dejemos que la idea entre en nuestra mente, la lección añade que es verdad “siempre”. Los pensamientos verdaderos crean cosas verdaderas, los pensamientos falsos fabrican cosas falsas, o ilusiones. En esto no hay nada que temer porque sólo los pensamientos verdaderos crean realidad, los pensamientos falsos sólo fabrican ilusiones.

Sin embargo, ningún pensamiento carece de efectos (que es el significado de la palabra “fútil”). Difícilmente se puede calificar de fútil a lo que da origen a la percepción de todo un mundo” (2:2). Cada pensamiento de nuestra mente está produciendo “algo” todo el tiempo, contribuyendo a la verdad o a la ilusión. El Curso es un curso en entrenamiento mental. Su propósito es que nos hagamos conscientes de nuestros pensamientos y de sus efectos. Desea que nos comprometamos interiormente con el proceso de elegir los pensamientos que ocupan nuestra mente y producen sus efectos en el mundo que nos rodea.

Se nos pide que reconozcamos que ningún pensamiento es neutro, cada pensamiento apoya el crecimiento de la verdad o de la ilusión. Cada pensamiento produce amor o miedo, no hay nada más. Si miro al modo en que trato a mis propios pensamientos, veo que la lección es correcta: verdaderamente intento no darle importancia a ciertos pensamientos, como poco importantes o que no merecen que me ocupe de ellos. Cada pensamiento merece que me ocupe de él, todos los pensamientos de miedo son destructivos por igual. También son igualmente irreales. Así que, no tenemos que sentirnos culpables por ellos.

Algunos estudiantes del Curso son muy rápidos en entender la parte “irreal”, pero tardan en darse cuenta del lado “destructivo”; el Curso siempre mantiene este equilibrio. Simplemente porque algo es irreal o ilusorio no significa que no sea importante o podamos ignorarlo. Por ejemplo, en un punto el Texto dice que el retraso es imposible en la eternidad pero que es trágico en el tiempo (T.5.VI.1:3). El Curso no es partidario de una actitud de indiferencia hacia el mundo simplemente porque sea una ilusión. Comentarios tales como: “¿El sida?, es sólo una ilusión”, o ¿Qué los niños se mueren de hambre?, el hambre no es real”, tales comentarios no tienen nada que ver con la verdadera enseñanza del Curso, aunque se pueden oír en algunos grupos. Si vemos el sida y el hambre, los pensamientos que hacen que los veamos deben estar en nuestra mente, individual o colectivamente, y por ello somos responsables de la sanación de esos pensamientos. Pero me estoy apartando de la lección, ya va siendo hora de que me baje de la tribuna del orador.

La lección indica que ningún pensamiento puede desecharse como sin importancia, y que ningún pensamiento es neutro. Mientras practicas la lección, habrá algunos pensamientos que pueden verse claramente que “no son neutros”. Si alguien te roba el coche, es muy fácil darte cuenta de que tus pensamientos sobre ello no son neutrales. Pero si estás pensando en qué cereal tomar para el desayuno, supone un gran esfuerzo creer que “Este pensamiento sobre Muesli no es un pensamiento neutro”, que está expresando amor o miedo. Créelo, lo expresa. Tal como indican las instrucciones, “no hagas distinciones artificiales” (4:3).

La mente es como una bombilla, que está enchufada o desenchufada, nunca a medias; nuestra mente o está expresando amor o miedo, nunca a medias, nunca los dos al mismo tiempo, nunca nada (siempre expresa algo).










TEXTO


8. El miedo a la curación surge, en última instancia, de no estar uno completamente dispuesto a aceptar que la curación es nece­saria. 2Lo que el ojo físico ve no es correctivo, ni tampoco es posi­ble corregir el error mediante ningún medio físicamente visible. 3Mientras creas en lo que tu visión física te muestra, tus intentos de corregir procederán de un falso asesoramiento. 4La verdadera visión queda nublada porque te resulta intolerable ver tu propio altar profanado. 5Mas como el altar ha sido profanado, tu estado se torna doblemente peligroso a menos que percibas que así ha sido.

9. Curar es una habilidad que se desarrolló después de la separa­ción, antes de la cual era innecesaria. 2Es temporal al igual que todos los aspectos de la creencia en el tiempo y en el espacio. 3Mientras el tiempo continúe, no obstante, la curación seguirá siendo necesaria como medio de protección. 4Esto se debe a que la curación se basa en la caridad, y la caridad es una forma de perci­bir la perfección en otro aun cuando no puedas percibirla en ti mismo. 5La mayoría de los conceptos más elevados que ahora eres capaz de concebir dependen del tiempo. 6La caridad, en realidad, no es más que un pálido reflejo de un amor mucho más poderoso y todo-abarcador, el cual está mucho más allá de cualquier forma de caridad que te hayas podido imaginar hasta ahora. 7La caridad es esencial para la mentalidad recta aun en la pequeña medida en que ahora puedas alcanzarla.

10. La caridad es una manera de ver a otro como si ya hubiese llegado mucho más allá de lo que en realidad ha logrado en el tiempo hasta ahora. 2Puesto que su pensamiento tiene fallos, no puede ver que la Expiación es para él, pues, de otro modo, no tendría necesidad de caridad. 3La caridad que se le concede es a la vez una confirmación de que necesita ayuda, así como el reco­nocimiento de que la aceptará. 4Estas dos percepciones denotan claramente su dependencia del tiempo, haciendo patente el hecho de que la caridad opera todavía dentro de las limitaciones de este mundo. 5Dije anteriormente que sólo la revelación trans­ciende el tiempo. 6El milagro, al ser una expresión de caridad, tan sólo puede acortarlo. 7Hay que entender, no obstante, que cuando le ofreces un milagro a otro estás acortando su sufri­miento y el tuyo. 8Esto corrige tanto retroactivamente como pro­gresivamente.

A. Principios especiales de los obradores de milagros


11. (1) El milagro elimina la necesidad de tener preocupaciones de rango inferior. 2Puesto que es un intervalo de tiempo que está fuera de las coordenadas temporales en las que normalmente ope­ramos, las consideraciones normales con respecto al tiempo y al espacio no le afectan. 3Cuando obres un milagro yo haré los arre­glos necesarios para que el tiempo y el espacio se ajusten a él.

12. (2) Es esencial hacer una clara distinción entre lo que se crea y lo que se fabrica. 2Toda forma de curación se basa en esta correc­ción fundamental de percepción de niveles.

13. (3) Nunca confundas la mentalidad recta con la mentalidad errada. 2Reaccionar ante cualquier clase de error de cualquier forma que no sea con un deseo de sanar es una expresión de esa confusión.

14. (4) El milagro es siempre la negación de ese error y la afirma­ción de la verdad. 2Sólo la mentalidad recta puede corregir de forma que sus efectos sean reales. 3De hecho, lo que no produce efectos reales en realidad no existe. 4Sus efectos, por lo tanto, son nulos. 5Al no tener contenido substancial, se presta a ser proyec­tado.

15. (5) El poder del milagro para ajustar niveles genera la percep­ción correcta que da lugar a la curación. 2Hasta que eso no ocurra será imposible entender lo que es la curación. 3El perdón es un gesto vacío a menos que conlleve corrección. 4Sin ella, lo que hace es básicamente juzgar, en vez de sanar.

16. (6) El perdón que procede de una orientación milagrosa tan sólo ofrece corrección. 2No posee elementos de juicio en absoluto. 3La frase "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen" no eva­lúa en modo alguno lo que las personas en cuestión estén hacien­do. 4Es una petición a Dios para que sane sus mentes. 5En ella no se hace referencia al resultado del error, 6pues eso es irrelevante. 

17. (7) El precepto "Sed de un mismo sentir" es la aseveración que exhorta a todos a que estén listos para la revelación. 2Mi ruego "Haced esto en memoria mía" es una petición a los obradores de milagros para que colaboren conmigo. 3Estas dos aseveraciones no pertenecen a un mismo orden de realidad. 4Sólo la última entraña una conciencia de tiempo, ya que recordar es traer el pasado al presente. 5El tiempo está bajo mi control, pero la eterni­dad le pertenece a Dios. 6En el tiempo existimos unos con otros y unos para otros. 7En la eternidad coexistimos con Dios.

18. (8) Puedes hacer mucho en favor de tu propia curación y la de los demás si en situaciones en las que se requiere tu ayuda pien­sas de la siguiente manera:

2Estoy aquí únicamente para ser útil.
3Estoy aquí en representación de Aquel que me envió.
4No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará.
5Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee, porque sé que Él estará allí conmigo.

6Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar.

martes, 15 de enero de 2019

15 ENERO: Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS



LECCION 15

Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.

1. No reconoces que los pensamientos que piensas que piensas no son nada debido a que aparecen como imágenes. 2Piensas que los piensas, y por eso piensas que los ves. 3Así es como se forjó tu "manera de ver". 4Ésta es la función que le has atribuido a los ojos del cuerpo. 5Eso no es ver. 6Eso es fabricar imágenes, 7lo cual ocupa el lugar de la visión, y la reemplaza con ilusiones.     

2. Esta idea introductoria al proceso de fabricar imágenes que tú llamas ver, seguramente no tendrá mucho significado para ti al principio. 2Comenzarás a entenderla cuando hayas visto peque­ños bordes de luz alrededor de los mismos objetos que ahora te resultan familiares. 3Ése es el comienzo de la verdadera visión. 4Puedes estar seguro de que ésta no tardará en llegar una vez que eso haya ocurrido.

3. A medida que avancemos, tal vez experimentes muchos "episo­dios de luz". 2Éstos pueden manifestarse de muchas maneras dis­tintas, algunas de ellas bastante inesperadas. 3No tengas miedo de ellos. 4Son la señal de que por fin estás abriendo los ojos. 5No seguirán ocurriendo, pues simbolizan meramente la percepción verdadera y no guardan relación alguna con el conocimiento. 6Estos ejercicios no han de revelarte el conocimiento, 7pero allana­rán el camino que conduce a él.

4. Al practicar con la idea de hoy, repítela primero para tus aden­tros, y luego aplícala a cualquier cosa que veas a tu alrededor, usando el nombre del objeto en cuestión y dejando descansar tu mirada sobre él mientras dices:

2Esta(e) _____ es una imagen que yo mismo he fabricado.
3Ese(a) _____ es una imagen que yo mismo he fabricado.

4No es necesario incluir un gran número de objetos específicos al aplicar la idea de hoy. 5Pero sí es necesario que continúes mirando cada objeto mientras repites la idea para tus adentros. 6La idea debe repetirse muy lentamente en cada caso.

5. Si bien es obvio que no podrás aplicar la idea a un gran número de objetos durante el minuto más o menos de práctica que se reco­mienda, trata de seleccionarlos tan al azar como sea posible. 2Si te empiezas a sentir incómodo, menos de un minuto será suficiente. 3No lleves a cabo más de tres sesiones de práctica con la idea de hoy a no ser que te sientas completamente a gusto con ella, pero no hagas más de cuatro. 4Puedes, no obstante, aplicar la idea durante el transcurso del día según lo dicte la necesidad.



Instrucciones para la práctica

Propósito: Presentarte el proceso de fabricar imágenes, mediante el cual tus pensamientos internos aparecen como imágenes externas.

Ejercicio: 3 o 4 veces, de un minuto de duración (menos si resulta incómodo). Repite la idea para tus adentros. Luego mira a tu alrededor y aplícala al azar a cualquier cosa que veas, diciendo muy lentamente: “Este (nombre del objeto) es una imagen que yo mismo he fabricado”. Deja que tus ojos descansen sobre el objeto durante todo el tiempo que lo estés diciendo.

Respuesta a la tentación: Aplica la idea libremente durante el día cuando te sientas molesto.

Si quieres, puedes utilizar esta forma: “Esta (nombre de la situación) es una imagen que yo mismo he fabricado”.Esto te recordará que la situación “molesta” que estás viendo no es objetivamente real, sino únicamente tus propios pensamientos que aparecen en forma de imágenes.

Comentario

Lo que vemos se compone de imágenes hechas con nuestros pensamientos. Debido a que nuestros pensamientos aparecen como imágenes, no reconocemos los pensamientos como que no son nada. La vista física no es otra cosa que esto, y éste es el propósito de la vista física. Les dimos a nuestros ojos la función de ver estas imágenes de pensamientos, para probar la verdad de los pensamientos que creemos que estamos pensando.

Eso no es ver. Eso es fabricar imágenes, lo cual ocupa el lugar de la visión, y la reemplaza con ilusiones. (1:5-7)

El Curso es muy consistente con su opinión de nuestra vista física. Por ejemplo, dice:
Todo lo que los ojos del cuerpo pueden ver es una equivocación, un error de percepción, un fragmento distorsionado del todo sin el significado que éste le aportaría. (T.22.III.4:3)
Los ojos del cuerpo ven únicamente formas. No pueden ver más allá de aquello para cuya contemplación fueron fabricados. Y fueron fabricados para fijarse en los errores y no ver más allá de ellos. (T.22.III.5:3-5)

Lo que nuestros ojos nos muestran es un error. Lo que nuestros ojos nos muestran es una imagen que hemos fabricado, y que no refleja la verdad. Parte de lo que debemos empezar a aprender es a mirar más allá del cuerpo, para empezar a darnos cuenta de que lo que nuestros ojos nos están mostrando no es necesariamente la verdad. Nuestros ojos nos están mostrando únicamente los errores de nuestra propia mente.


Hay algo más allá de lo físico que la visión (visión espiritual) puede mostrarnos. Ése es el significado de los “bordes de luz” a los que se refiere la lección. En un seminario al que asistí, Ken Wapnick dijo que este tema de los “episodios de luz” (2:2) se incluyó en parte como respuesta a un amigo de Helen que veía luz alrededor de las personas y se preguntaba si algo iba mal. La lección explica que tales experiencias “simplemente son símbolos de la verdadera percepción” (3:5). Son símbolos de la meta que pretendemos alcanzar. La lección no dice que todo el mundo debería tener tales experiencias; simplemente que si tales experiencias ocurren, no deberíamos preocuparnos por ella, son signos de progreso. No es el símbolo de la verdadera percepción lo que buscamos, sino la verdadera percepción misma. El significado de “bordes de luz” es simplemente que hay algo allí para ser visto, y que está más allá de lo físico. La lección nos está conduciendo a esta comprensión.








TEXTO

V. La función del obrador de milagros


1. Antes de que los obradores de milagros estén listos para emprender su función en este mundo, es esencial que compren­dan cabalmente el miedo que se le tiene a la liberación. 2De lo contrario, podrían fomentar inadvertidamente la creencia de que la liberación significa aprisionamiento, creencia que, de por sí, ya es muy prevaleciente. 3Esta percepción errónea procede a su vez de la creencia de que el daño puede limitarse sólo al cuerpo. 4Ello se debe al miedo subyacente de que la mente puede hacerse daño a sí misma. 5Ninguno de esos errores es significativo, ya que las creaciones falsas de la mente en realidad no existen. 6Este recono­cimiento es un recurso protector mucho más eficaz que cualquier forma de confusión de niveles porque introduce la corrección al nivel del error. 7Es esencial recordar que sólo la mente puede crear, y que la corrección sólo puede tener lugar en el nivel del pensamiento. 8Para ampliar algo que ya se mencionó anterior­mente, el espíritu ya es perfecto, y, por lo tanto, no requiere corrección. 9El cuerpo no existe, excepto como un recurso de aprendizaje al servicio de la mente. 10Este recurso de aprendizaje, de por sí, no comete errores porque no puede crear. 11Es obvio, pues, que inducir a la mente a que renuncie a sus creaciones fal­sas es la única aplicación de la capacidad creativa que realmente tiene sentido.

2. La magia es el uso insensato o mal-creativo de la mente. 2Los medicamentos físicos son una forma de "hechizo”; pero si tienes miedo de usar la mente para curar, no debes intentar hacerlo. 3El hecho mismo de que tengas miedo hace que tu mente sea vulne­rable a crear falsamente. 4Es probable, por lo tanto, que no entiendas correctamente cualquier curación que pudiera produ­cirse, y puesto que el egocentrismo va normalmente acompañado de miedo, tal vez no puedas aceptar la verdadera Fuente de la curación. 5En tal caso, es menos arriesgado depender temporal­mente de artificios curativos físicos, ya que no puedes percibirlos erróneamente como tus propias creaciones. 6Mientras tu sensa­ción de vulnerabilidad persista, no debes intentar obrar milagros.

3. He dicho ya que los milagros son expresiones de una orienta­ción milagrosa, y una orientación milagrosa no es otra cosa que una mentalidad recta. 2Los que poseen una mentalidad recta no exaltan ni menosprecian la mente del que obra milagros ni la del que los recibe. 3En cuanto que medio de corrección, sin embargo, el milagro no tiene que esperar a que el que los ha de recibir goce de una mentalidad recta. 4De hecho, su propósito es restituirle su mente recta. 5Es esencial, no obstante, que el obrador de milagros esté en su mente recta, aunque sea brevemente, o, de lo contrario, será incapaz de re-establecer la mentalidad recta en otros.

4. El sanador que confía en su propio estado de preparación pone en peligro su entendimiento. 2Estás perfectamente a salvo siempre que no te preocupes en absoluto por tu estado de prepa­ración, pero mantengas firme confianza en el mío. 3Si tus inclina­ciones a obrar milagros no están funcionando debidamente, es siempre porque el miedo se ha infiltrado en tu mentalidad recta y la ha invertido. 4Toda forma de mentalidad-no-recta es el resul­tado de negarte a aceptar la Expiación para ti mismo. 5Si la acep­tases estarías en una posición desde la que podrías reconocer que los que tienen necesidad de curación son simplemente aquellos que aún no se han dado cuenta de que la mentalidad recta es en sí la curación.

5.La única responsabilidad del obrador de milagros es aceptar la Expia­ción para sí mismo. 2Esto significa que reconoces que la mente es el único nivel creativo, y que la Expiación puede sanar sus errores. 3Una vez que hayas aceptado esto, tu mente podrá solamente sanar. 4Al negarle a tu mente cualquier potencial destructivo y restituir de nuevo sus poderes estrictamente constructivos, te colocas en una posición desde la que puedes eliminar la confu­sión de niveles en otros. 5El mensaje que entonces les comunicas es el hecho irrefutable de que sus mentes son igualmente cons­tructivas y de que sus creaciones falsas no pueden hacerles daño. 6Al afirmar esto liberas a la mente de la tendencia a exagerar el valor de su propio recurso de aprendizaje, y la restituyes a su verdadero papel de estudiante.

6. Debe subrayarse nuevamente que al cuerpo le resulta tan impo­sible aprender como crear. 2En cuanto que recurso de aprendizaje se deja llevar simplemente por el estudiante, mas si se le dota falsamente de iniciativa propia, se convierte en una seria obstruc­ción para el mismo aprendizaje que debería facilitar. 3Sólo la mente es capaz de iluminación. 4El espíritu ya está iluminado, y el cuerpo, de por sí, es demasiado denso. 5La mente, sin embargo, puede hacer llegar su iluminación hasta el cuerpo al reconocer que éste no es el estudiante y que, por lo tanto, no tiene la capaci­dad de aprender. 6Es muy fácil, no obstante, poner al cuerpo en armonía con la mente una vez que ésta ha aprendido a mirar más allá de él hacia la luz.

7. El aprendizaje que verdaderamente corrige comienza siempre con el despertar del espíritu y con el rechazo de la fe en la visión física. 2Esto frecuentemente entraña temor, ya que tienes miedo de lo que tu visión espiritual te mostraría. 3Anteriormente dije que el Espíritu Santo no puede ver errores, y que sólo puede mirar más allá de ellos hacia la defensa de la Expiación. 4No cabe duda de que esto puede producir incomodidad, mas la incomodidad no es el resultado final de la percepción. 5Cuando se le permite al Espí­ritu Santo contemplar la profanación del altar, Él mira de inme­diato también hacia la Expiación. 6Nada que Él perciba puede producir miedo. 7Todo lo que resulta de la conciencia espiritual simplemente se canaliza hacia la corrección. 8La incomodidad se manifiesta únicamente para traer a la conciencia la necesidad de corrección