LECCION DEL DIA

DESPERTAR AL AMOR

miércoles, 16 de enero de 2019

16 ENERO: No tengo pensamientos neutros.

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS



LECCIÓN 16

No tengo pensamientos neutros.

1. La idea de hoy es uno de los pasos iniciales en el proceso de desvanecer la creencia de que tus pensamientos no tienen ningún efecto. 2Todo lo que ves es el resultado de tus pensamientos. 3En esto no hay excepciones. 4Los pensamientos no son ni grandes ni pequeños, ni poderosos ni débiles. 5Son simplemente verdaderos o falsos. 6Aquellos que son verdaderos crean a su semejanza. 7Aquellos que son falsos fabrican a la suya.

2. No hay concepto más auto-contradictorio que el de "pensa­mientos fútiles" 2Difícilmente se puede calificar de fútil a lo que da origen a la percepción de todo un mundo. 3Cada pensamiento que tienes contribuye a la verdad o a la ilusión: o bien extiende la verdad o bien multiplica las ilusiones. 4Ciertamente puedes mul­tiplicar lo que no es nada, pero no por ello lo estarás exten­diendo.

3. Además de reconocer que los pensamientos no son nunca fúti­les, la salvación requiere que también reconozcas que cada pen­samiento que tienes acarrea paz o guerra, amor o miedo. 2Un resultado neutral es imposible porque es imposible que haya pensamientos neutros. 3Hay tal tentación de descartar los pensamientos atemorizantes por considerárseles irrelevantes, triviales e inmerecedores de que uno se ocupe de ellos, que es esencial que los reconozcas a todos como igualmente destructivos, aun­que también como igualmente irreales. 4Practicaremos con esta idea de muchas formas antes de que realmente la llegues a enten­der.

4. Al aplicar la idea de hoy, escudriña tu mente con los ojos cerra­dos durante un minuto más o menos, esforzándote al máximo por no pasar por alto ningún pensamiento "insignificante" que tienda a eludir tu búsqueda. 2Esto te resultará bastante difícil hasta que te acostumbres a ello. 3Descubrirás que todavía te resulta difícil no hacer distinciones artificiales. 4Cualquier pensamiento que se te ocurra, independientemente de las cualidades que le asignes, es un sujeto adecuado para aplicarle la idea de hoy.

5. Durante las sesiones de práctica, repite primero la idea para tus adentros, y luego, a medida que cada pensamiento cruce tu mente, manténlo en tu conciencia mientras te dices a ti mismo:

2Este pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro.
3Ese pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro.

4Como de costumbre, usa la idea de hoy cada vez que notes algún pensamiento en particular que te produzca desasosiego. 5Sugeri­mos a este fin la siguiente variación de la idea:

6Este pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro porque no tengo pensamientos neutros.






Se recomiendan cuatro o cinco sesiones de práctica en caso de que te resulten relativamente fáciles. 'De experimentar tensión, tres serán suficientes. 3La duración del ejercicio debe reducirse asimismo si experimentas cualquier sensación de incomodidad. 




Instrucciones para la práctica

Propósito: Un primer paso en aprender que cada pensamiento tiene efectos y que cada uno produce o miedo y conflicto o amor y paz.

Ejercicio: 4 o 5 veces (tres si hay tensión), durante un minuto cada vez (reducir en caso de malestar). 

  • Cierra los ojos y repite la idea. 
  • Luego busca en tu mente los pensamientos que se presenten. Trata de no hacer distinciones entre ellos. Especialmente intenta no pasar por alto cualquier pensamiento “pequeño”. A medida que cada pensamiento atraviesa tu mente, mantenlo ahí y di: “Este pensamiento acerca de_____ no es un pensamiento neutro".


Respuesta a la tentación: Siempre que seas consciente de un pensamiento molesto.
Aplícale la idea usando esta forma concreta: “Este pensamiento acerca de ____ no es un pensamiento neutro, porque no tengo pensamientos neutros”. El propósito es que te des cuenta de que al albergar este pensamiento, estás activamente causándote miedo a ti mismo.

Comentario

La idea de hoy puede producir miedo, pero su propósito principal es que comprendamos que nuestros pensamientos tienen efectos. Es una idea poderosa, no aterrorizadora, a menos que elijamos verla de ese modo.

Todo lo que ves es el resultado de tus pensamientos. En esto no hay excepciones. (1:2-3)

Como muchas de las ideas del Curso, ésta es un poco difícil de creer al principio porque estamos convencidos de que nuestros pensamientos no tienen ninguna relación con la mayoría de las cosas que vemos. En caso de que dejemos que la idea entre en nuestra mente, la lección añade que es verdad “siempre”. Los pensamientos verdaderos crean cosas verdaderas, los pensamientos falsos fabrican cosas falsas, o ilusiones. En esto no hay nada que temer porque sólo los pensamientos verdaderos crean realidad, los pensamientos falsos sólo fabrican ilusiones.

Sin embargo, ningún pensamiento carece de efectos (que es el significado de la palabra “fútil”). Difícilmente se puede calificar de fútil a lo que da origen a la percepción de todo un mundo” (2:2). Cada pensamiento de nuestra mente está produciendo “algo” todo el tiempo, contribuyendo a la verdad o a la ilusión. El Curso es un curso en entrenamiento mental. Su propósito es que nos hagamos conscientes de nuestros pensamientos y de sus efectos. Desea que nos comprometamos interiormente con el proceso de elegir los pensamientos que ocupan nuestra mente y producen sus efectos en el mundo que nos rodea.

Se nos pide que reconozcamos que ningún pensamiento es neutro, cada pensamiento apoya el crecimiento de la verdad o de la ilusión. Cada pensamiento produce amor o miedo, no hay nada más. Si miro al modo en que trato a mis propios pensamientos, veo que la lección es correcta: verdaderamente intento no darle importancia a ciertos pensamientos, como poco importantes o que no merecen que me ocupe de ellos. Cada pensamiento merece que me ocupe de él, todos los pensamientos de miedo son destructivos por igual. También son igualmente irreales. Así que, no tenemos que sentirnos culpables por ellos.

Algunos estudiantes del Curso son muy rápidos en entender la parte “irreal”, pero tardan en darse cuenta del lado “destructivo”; el Curso siempre mantiene este equilibrio. Simplemente porque algo es irreal o ilusorio no significa que no sea importante o podamos ignorarlo. Por ejemplo, en un punto el Texto dice que el retraso es imposible en la eternidad pero que es trágico en el tiempo (T.5.VI.1:3). El Curso no es partidario de una actitud de indiferencia hacia el mundo simplemente porque sea una ilusión. Comentarios tales como: “¿El sida?, es sólo una ilusión”, o ¿Qué los niños se mueren de hambre?, el hambre no es real”, tales comentarios no tienen nada que ver con la verdadera enseñanza del Curso, aunque se pueden oír en algunos grupos. Si vemos el sida y el hambre, los pensamientos que hacen que los veamos deben estar en nuestra mente, individual o colectivamente, y por ello somos responsables de la sanación de esos pensamientos. Pero me estoy apartando de la lección, ya va siendo hora de que me baje de la tribuna del orador.

La lección indica que ningún pensamiento puede desecharse como sin importancia, y que ningún pensamiento es neutro. Mientras practicas la lección, habrá algunos pensamientos que pueden verse claramente que “no son neutros”. Si alguien te roba el coche, es muy fácil darte cuenta de que tus pensamientos sobre ello no son neutrales. Pero si estás pensando en qué cereal tomar para el desayuno, supone un gran esfuerzo creer que “Este pensamiento sobre Muesli no es un pensamiento neutro”, que está expresando amor o miedo. Créelo, lo expresa. Tal como indican las instrucciones, “no hagas distinciones artificiales” (4:3).

La mente es como una bombilla, que está enchufada o desenchufada, nunca a medias; nuestra mente o está expresando amor o miedo, nunca a medias, nunca los dos al mismo tiempo, nunca nada (siempre expresa algo).










TEXTO


8. El miedo a la curación surge, en última instancia, de no estar uno completamente dispuesto a aceptar que la curación es nece­saria. 2Lo que el ojo físico ve no es correctivo, ni tampoco es posi­ble corregir el error mediante ningún medio físicamente visible. 3Mientras creas en lo que tu visión física te muestra, tus intentos de corregir procederán de un falso asesoramiento. 4La verdadera visión queda nublada porque te resulta intolerable ver tu propio altar profanado. 5Mas como el altar ha sido profanado, tu estado se torna doblemente peligroso a menos que percibas que así ha sido.

9. Curar es una habilidad que se desarrolló después de la separa­ción, antes de la cual era innecesaria. 2Es temporal al igual que todos los aspectos de la creencia en el tiempo y en el espacio. 3Mientras el tiempo continúe, no obstante, la curación seguirá siendo necesaria como medio de protección. 4Esto se debe a que la curación se basa en la caridad, y la caridad es una forma de perci­bir la perfección en otro aun cuando no puedas percibirla en ti mismo. 5La mayoría de los conceptos más elevados que ahora eres capaz de concebir dependen del tiempo. 6La caridad, en realidad, no es más que un pálido reflejo de un amor mucho más poderoso y todo-abarcador, el cual está mucho más allá de cualquier forma de caridad que te hayas podido imaginar hasta ahora. 7La caridad es esencial para la mentalidad recta aun en la pequeña medida en que ahora puedas alcanzarla.

10. La caridad es una manera de ver a otro como si ya hubiese llegado mucho más allá de lo que en realidad ha logrado en el tiempo hasta ahora. 2Puesto que su pensamiento tiene fallos, no puede ver que la Expiación es para él, pues, de otro modo, no tendría necesidad de caridad. 3La caridad que se le concede es a la vez una confirmación de que necesita ayuda, así como el reco­nocimiento de que la aceptará. 4Estas dos percepciones denotan claramente su dependencia del tiempo, haciendo patente el hecho de que la caridad opera todavía dentro de las limitaciones de este mundo. 5Dije anteriormente que sólo la revelación trans­ciende el tiempo. 6El milagro, al ser una expresión de caridad, tan sólo puede acortarlo. 7Hay que entender, no obstante, que cuando le ofreces un milagro a otro estás acortando su sufri­miento y el tuyo. 8Esto corrige tanto retroactivamente como pro­gresivamente.

A. Principios especiales de los obradores de milagros


11. (1) El milagro elimina la necesidad de tener preocupaciones de rango inferior. 2Puesto que es un intervalo de tiempo que está fuera de las coordenadas temporales en las que normalmente ope­ramos, las consideraciones normales con respecto al tiempo y al espacio no le afectan. 3Cuando obres un milagro yo haré los arre­glos necesarios para que el tiempo y el espacio se ajusten a él.

12. (2) Es esencial hacer una clara distinción entre lo que se crea y lo que se fabrica. 2Toda forma de curación se basa en esta correc­ción fundamental de percepción de niveles.

13. (3) Nunca confundas la mentalidad recta con la mentalidad errada. 2Reaccionar ante cualquier clase de error de cualquier forma que no sea con un deseo de sanar es una expresión de esa confusión.

14. (4) El milagro es siempre la negación de ese error y la afirma­ción de la verdad. 2Sólo la mentalidad recta puede corregir de forma que sus efectos sean reales. 3De hecho, lo que no produce efectos reales en realidad no existe. 4Sus efectos, por lo tanto, son nulos. 5Al no tener contenido substancial, se presta a ser proyec­tado.

15. (5) El poder del milagro para ajustar niveles genera la percep­ción correcta que da lugar a la curación. 2Hasta que eso no ocurra será imposible entender lo que es la curación. 3El perdón es un gesto vacío a menos que conlleve corrección. 4Sin ella, lo que hace es básicamente juzgar, en vez de sanar.

16. (6) El perdón que procede de una orientación milagrosa tan sólo ofrece corrección. 2No posee elementos de juicio en absoluto. 3La frase "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen" no eva­lúa en modo alguno lo que las personas en cuestión estén hacien­do. 4Es una petición a Dios para que sane sus mentes. 5En ella no se hace referencia al resultado del error, 6pues eso es irrelevante. 

17. (7) El precepto "Sed de un mismo sentir" es la aseveración que exhorta a todos a que estén listos para la revelación. 2Mi ruego "Haced esto en memoria mía" es una petición a los obradores de milagros para que colaboren conmigo. 3Estas dos aseveraciones no pertenecen a un mismo orden de realidad. 4Sólo la última entraña una conciencia de tiempo, ya que recordar es traer el pasado al presente. 5El tiempo está bajo mi control, pero la eterni­dad le pertenece a Dios. 6En el tiempo existimos unos con otros y unos para otros. 7En la eternidad coexistimos con Dios.

18. (8) Puedes hacer mucho en favor de tu propia curación y la de los demás si en situaciones en las que se requiere tu ayuda pien­sas de la siguiente manera:

2Estoy aquí únicamente para ser útil.
3Estoy aquí en representación de Aquel que me envió.
4No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará.
5Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee, porque sé que Él estará allí conmigo.

6Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar.

martes, 15 de enero de 2019

15 ENERO: Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS



LECCION 15

Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.

1. No reconoces que los pensamientos que piensas que piensas no son nada debido a que aparecen como imágenes. 2Piensas que los piensas, y por eso piensas que los ves. 3Así es como se forjó tu "manera de ver". 4Ésta es la función que le has atribuido a los ojos del cuerpo. 5Eso no es ver. 6Eso es fabricar imágenes, 7lo cual ocupa el lugar de la visión, y la reemplaza con ilusiones.     

2. Esta idea introductoria al proceso de fabricar imágenes que tú llamas ver, seguramente no tendrá mucho significado para ti al principio. 2Comenzarás a entenderla cuando hayas visto peque­ños bordes de luz alrededor de los mismos objetos que ahora te resultan familiares. 3Ése es el comienzo de la verdadera visión. 4Puedes estar seguro de que ésta no tardará en llegar una vez que eso haya ocurrido.

3. A medida que avancemos, tal vez experimentes muchos "episo­dios de luz". 2Éstos pueden manifestarse de muchas maneras dis­tintas, algunas de ellas bastante inesperadas. 3No tengas miedo de ellos. 4Son la señal de que por fin estás abriendo los ojos. 5No seguirán ocurriendo, pues simbolizan meramente la percepción verdadera y no guardan relación alguna con el conocimiento. 6Estos ejercicios no han de revelarte el conocimiento, 7pero allana­rán el camino que conduce a él.

4. Al practicar con la idea de hoy, repítela primero para tus aden­tros, y luego aplícala a cualquier cosa que veas a tu alrededor, usando el nombre del objeto en cuestión y dejando descansar tu mirada sobre él mientras dices:

2Esta(e) _____ es una imagen que yo mismo he fabricado.
3Ese(a) _____ es una imagen que yo mismo he fabricado.

4No es necesario incluir un gran número de objetos específicos al aplicar la idea de hoy. 5Pero sí es necesario que continúes mirando cada objeto mientras repites la idea para tus adentros. 6La idea debe repetirse muy lentamente en cada caso.

5. Si bien es obvio que no podrás aplicar la idea a un gran número de objetos durante el minuto más o menos de práctica que se reco­mienda, trata de seleccionarlos tan al azar como sea posible. 2Si te empiezas a sentir incómodo, menos de un minuto será suficiente. 3No lleves a cabo más de tres sesiones de práctica con la idea de hoy a no ser que te sientas completamente a gusto con ella, pero no hagas más de cuatro. 4Puedes, no obstante, aplicar la idea durante el transcurso del día según lo dicte la necesidad.



Instrucciones para la práctica

Propósito: Presentarte el proceso de fabricar imágenes, mediante el cual tus pensamientos internos aparecen como imágenes externas.

Ejercicio: 3 o 4 veces, de un minuto de duración (menos si resulta incómodo). Repite la idea para tus adentros. Luego mira a tu alrededor y aplícala al azar a cualquier cosa que veas, diciendo muy lentamente: “Este (nombre del objeto) es una imagen que yo mismo he fabricado”. Deja que tus ojos descansen sobre el objeto durante todo el tiempo que lo estés diciendo.

Respuesta a la tentación: Aplica la idea libremente durante el día cuando te sientas molesto.

Si quieres, puedes utilizar esta forma: “Esta (nombre de la situación) es una imagen que yo mismo he fabricado”.Esto te recordará que la situación “molesta” que estás viendo no es objetivamente real, sino únicamente tus propios pensamientos que aparecen en forma de imágenes.

Comentario

Lo que vemos se compone de imágenes hechas con nuestros pensamientos. Debido a que nuestros pensamientos aparecen como imágenes, no reconocemos los pensamientos como que no son nada. La vista física no es otra cosa que esto, y éste es el propósito de la vista física. Les dimos a nuestros ojos la función de ver estas imágenes de pensamientos, para probar la verdad de los pensamientos que creemos que estamos pensando.

Eso no es ver. Eso es fabricar imágenes, lo cual ocupa el lugar de la visión, y la reemplaza con ilusiones. (1:5-7)

El Curso es muy consistente con su opinión de nuestra vista física. Por ejemplo, dice:
Todo lo que los ojos del cuerpo pueden ver es una equivocación, un error de percepción, un fragmento distorsionado del todo sin el significado que éste le aportaría. (T.22.III.4:3)
Los ojos del cuerpo ven únicamente formas. No pueden ver más allá de aquello para cuya contemplación fueron fabricados. Y fueron fabricados para fijarse en los errores y no ver más allá de ellos. (T.22.III.5:3-5)

Lo que nuestros ojos nos muestran es un error. Lo que nuestros ojos nos muestran es una imagen que hemos fabricado, y que no refleja la verdad. Parte de lo que debemos empezar a aprender es a mirar más allá del cuerpo, para empezar a darnos cuenta de que lo que nuestros ojos nos están mostrando no es necesariamente la verdad. Nuestros ojos nos están mostrando únicamente los errores de nuestra propia mente.


Hay algo más allá de lo físico que la visión (visión espiritual) puede mostrarnos. Ése es el significado de los “bordes de luz” a los que se refiere la lección. En un seminario al que asistí, Ken Wapnick dijo que este tema de los “episodios de luz” (2:2) se incluyó en parte como respuesta a un amigo de Helen que veía luz alrededor de las personas y se preguntaba si algo iba mal. La lección explica que tales experiencias “simplemente son símbolos de la verdadera percepción” (3:5). Son símbolos de la meta que pretendemos alcanzar. La lección no dice que todo el mundo debería tener tales experiencias; simplemente que si tales experiencias ocurren, no deberíamos preocuparnos por ella, son signos de progreso. No es el símbolo de la verdadera percepción lo que buscamos, sino la verdadera percepción misma. El significado de “bordes de luz” es simplemente que hay algo allí para ser visto, y que está más allá de lo físico. La lección nos está conduciendo a esta comprensión.








TEXTO

V. La función del obrador de milagros


1. Antes de que los obradores de milagros estén listos para emprender su función en este mundo, es esencial que compren­dan cabalmente el miedo que se le tiene a la liberación. 2De lo contrario, podrían fomentar inadvertidamente la creencia de que la liberación significa aprisionamiento, creencia que, de por sí, ya es muy prevaleciente. 3Esta percepción errónea procede a su vez de la creencia de que el daño puede limitarse sólo al cuerpo. 4Ello se debe al miedo subyacente de que la mente puede hacerse daño a sí misma. 5Ninguno de esos errores es significativo, ya que las creaciones falsas de la mente en realidad no existen. 6Este recono­cimiento es un recurso protector mucho más eficaz que cualquier forma de confusión de niveles porque introduce la corrección al nivel del error. 7Es esencial recordar que sólo la mente puede crear, y que la corrección sólo puede tener lugar en el nivel del pensamiento. 8Para ampliar algo que ya se mencionó anterior­mente, el espíritu ya es perfecto, y, por lo tanto, no requiere corrección. 9El cuerpo no existe, excepto como un recurso de aprendizaje al servicio de la mente. 10Este recurso de aprendizaje, de por sí, no comete errores porque no puede crear. 11Es obvio, pues, que inducir a la mente a que renuncie a sus creaciones fal­sas es la única aplicación de la capacidad creativa que realmente tiene sentido.

2. La magia es el uso insensato o mal-creativo de la mente. 2Los medicamentos físicos son una forma de "hechizo”; pero si tienes miedo de usar la mente para curar, no debes intentar hacerlo. 3El hecho mismo de que tengas miedo hace que tu mente sea vulne­rable a crear falsamente. 4Es probable, por lo tanto, que no entiendas correctamente cualquier curación que pudiera produ­cirse, y puesto que el egocentrismo va normalmente acompañado de miedo, tal vez no puedas aceptar la verdadera Fuente de la curación. 5En tal caso, es menos arriesgado depender temporal­mente de artificios curativos físicos, ya que no puedes percibirlos erróneamente como tus propias creaciones. 6Mientras tu sensa­ción de vulnerabilidad persista, no debes intentar obrar milagros.

3. He dicho ya que los milagros son expresiones de una orienta­ción milagrosa, y una orientación milagrosa no es otra cosa que una mentalidad recta. 2Los que poseen una mentalidad recta no exaltan ni menosprecian la mente del que obra milagros ni la del que los recibe. 3En cuanto que medio de corrección, sin embargo, el milagro no tiene que esperar a que el que los ha de recibir goce de una mentalidad recta. 4De hecho, su propósito es restituirle su mente recta. 5Es esencial, no obstante, que el obrador de milagros esté en su mente recta, aunque sea brevemente, o, de lo contrario, será incapaz de re-establecer la mentalidad recta en otros.

4. El sanador que confía en su propio estado de preparación pone en peligro su entendimiento. 2Estás perfectamente a salvo siempre que no te preocupes en absoluto por tu estado de prepa­ración, pero mantengas firme confianza en el mío. 3Si tus inclina­ciones a obrar milagros no están funcionando debidamente, es siempre porque el miedo se ha infiltrado en tu mentalidad recta y la ha invertido. 4Toda forma de mentalidad-no-recta es el resul­tado de negarte a aceptar la Expiación para ti mismo. 5Si la acep­tases estarías en una posición desde la que podrías reconocer que los que tienen necesidad de curación son simplemente aquellos que aún no se han dado cuenta de que la mentalidad recta es en sí la curación.

5.La única responsabilidad del obrador de milagros es aceptar la Expia­ción para sí mismo. 2Esto significa que reconoces que la mente es el único nivel creativo, y que la Expiación puede sanar sus errores. 3Una vez que hayas aceptado esto, tu mente podrá solamente sanar. 4Al negarle a tu mente cualquier potencial destructivo y restituir de nuevo sus poderes estrictamente constructivos, te colocas en una posición desde la que puedes eliminar la confu­sión de niveles en otros. 5El mensaje que entonces les comunicas es el hecho irrefutable de que sus mentes son igualmente cons­tructivas y de que sus creaciones falsas no pueden hacerles daño. 6Al afirmar esto liberas a la mente de la tendencia a exagerar el valor de su propio recurso de aprendizaje, y la restituyes a su verdadero papel de estudiante.

6. Debe subrayarse nuevamente que al cuerpo le resulta tan impo­sible aprender como crear. 2En cuanto que recurso de aprendizaje se deja llevar simplemente por el estudiante, mas si se le dota falsamente de iniciativa propia, se convierte en una seria obstruc­ción para el mismo aprendizaje que debería facilitar. 3Sólo la mente es capaz de iluminación. 4El espíritu ya está iluminado, y el cuerpo, de por sí, es demasiado denso. 5La mente, sin embargo, puede hacer llegar su iluminación hasta el cuerpo al reconocer que éste no es el estudiante y que, por lo tanto, no tiene la capaci­dad de aprender. 6Es muy fácil, no obstante, poner al cuerpo en armonía con la mente una vez que ésta ha aprendido a mirar más allá de él hacia la luz.

7. El aprendizaje que verdaderamente corrige comienza siempre con el despertar del espíritu y con el rechazo de la fe en la visión física. 2Esto frecuentemente entraña temor, ya que tienes miedo de lo que tu visión espiritual te mostraría. 3Anteriormente dije que el Espíritu Santo no puede ver errores, y que sólo puede mirar más allá de ellos hacia la defensa de la Expiación. 4No cabe duda de que esto puede producir incomodidad, mas la incomodidad no es el resultado final de la percepción. 5Cuando se le permite al Espí­ritu Santo contemplar la profanación del altar, Él mira de inme­diato también hacia la Expiación. 6Nada que Él perciba puede producir miedo. 7Todo lo que resulta de la conciencia espiritual simplemente se canaliza hacia la corrección. 8La incomodidad se manifiesta únicamente para traer a la conciencia la necesidad de corrección

lunes, 14 de enero de 2019

14 ENERO: Dios no creó un mundo sin significado.

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS



LECCIÓN 14

Dios no creó un mundo sin significado.

1. La idea de hoy es obviamente la razón de que sea imposible que haya un mundo que no tenga significado. 2Lo que Dios no creó no existe. 3Y todo lo que existe, existe tal como Él lo creó. 4El mundo que ves no tiene nada que ver con la realidad. 5Es tu pro­pia obra, y no existe.

2. Los ejercicios de hoy deben practicarse con los ojos cerrados todo el tiempo. 2El período de búsqueda mental debe ser corto, a lo sumo un minuto. 3No lleves a cabo más de tres sesiones de práctica con la idea de hoy a menos que te sientas a gusto hacién­dolas. 4De ser así, es porque realmente entiendes su propósito.

3. La idea de hoy es un paso más en el proceso de aprender a abandonar los pensamientos que le has adscrito al mundo, y a ver en su lugar la Palabra de Dios. 2Los pasos iniciales de este intercambio, al que verdaderamente se le puede llamar salvación, pueden ser bastante difíciles e incluso dolorosos. 3Algunos de ellos te conducirán directamente al miedo. 4Mas no se te dejará ahí. 5Irás mucho más allá de él, 6pues es hacia la paz y seguridad perfectas adonde nos encaminamos.

4. Piensa, mientras mantienes los ojos cerrados, en todos los horrores del mundo que te vengan a la mente. 2Nombra cada uno de ellos a medida que se te ocurra, e inmediatamente niega su realidad. 3Dios no lo creó, y, por lo tanto, no es real. 4Di, por ejemplo:

5Dios no creó esa guerra, por lo tanto, no es real.
6Dios no creó ese accidente de aviación, por lo tanto, no es real.
7Dios no creó [especifica el desastre], por lo tanto, no es real.

5. Entre los temas adecuados para la aplicación de la idea de hoy se puede incluir, asimismo, todo aquello que temas te pueda ocu­rrir a ti, o a cualquier persona por la que estés preocupado. 2Nom­bra en cada caso el "desastre" en cuestión muy concretamente. 3No uses términos abstractos. 4Por ejemplo, no digas: "Dios no creó las enfermedades”, sino "Dios no creó el cáncer'; o los ata­ques cardíacos, o lo que sea que te cause temor.

6. Eso que estás contemplando es tu repertorio personal de horro­res. 2Esas cosas son parte del mundo que ves. 3Algunas de ellas son ilusiones que compartes con los demás, y otras son parte de tu infierno personal. 4Eso no importa. 5Lo que Dios no creó sólo puede estar en tu propia mente, separada de la Suya. 6Por lo tanto, no tiene significado. 7En reconocimiento de este hecho, concluye las sesiones de práctica repitiendo la idea de hoy:

8Dios no creó un mundo sin significado.

7. Por supuesto, la idea de hoy puede aplicarse, aparte de las sesiones de práctica, a cualquier cosa que te perturbe a lo largo del día. 2Sé muy específico al aplicarla. 3Di:


4Dios no creó un mundo sin significado.

5No creó [especifica la situación que te esté perturbando], por lo tanto, no es real.



Instrucciones para la práctica

Propósito: Borrar las interpretaciones que has hecho del mundo para que puedas ver la interpretación de Dios (como en las dos lecciones anteriores). Este proceso te salvará. En sus primeras etapas, sin embargo, puede que te sientas como si se te estuviese llevando al terror. Esto es sólo temporal. Se te conducirá a través del miedo y luego más allá de él para siempre.

Ejercicio: Tres veces (a menos que te resulte muy cómodo), durante un minuto como mucho. Con los ojos cerrados, piensa en todos los horrores del mundo que te pasen por la cabeza, cualquier cosa que temas que te pase a ti o a cualquiera. Para cada uno di: “Dios no creó (especifica el horror), por lo tanto, no es real”. Sé muy concreto al nombrar el horror o desastre. Termina repitiendo la idea.

Respuesta a la tentación: Voluntaria, cuando algo te molesta.
Aplica la idea libremente para eliminar tus disgustos durante el día. Para esto se proporciona una forma especial: “Dios no creó un mundo sin significado. No creó (especifica la situación que te esté perturbando), por lo tanto, no es real”. Ésta es una práctica muy efectiva para recuperar la paz mental. De hecho, puede que quieras intentarla ahora: Elige una situación que te esté preocupando y aplícale la práctica. Verás cómo, al menos, parte de la carga desaparece inmediatamente.

Comentario


La idea de hoy llega como un respiro bien recibido después de 4 días de decírsenos que “nuestros pensamientos no significan nada” y que nos están mostrando un mundo sin significado que nos disgusta y asusta. El mundo sin significado que estamos viendo no fue creado por Dios, y “Lo que Dios no creó no existe” (1:2).

En el libro Despiertos del Sueño1 de Gloria y Kenneth Wapnick, Gloria escribió sobre cómo esta idea le atrajo por primera vez al Curso:

Al oír de primera mano los efectos devastadores que la Segunda Guerra Mundial tenía sobre la gente, llegué a la conclusión de que si esta guerra era lo mejor que Dios podía crear, no quería tener ninguna relación con Él…
Cuando leí las palabras de Jesús explicando que Dios no creó el mundo, fue como si “relámpagos” chocaran por mi cabeza. “¿Por qué no se me había ocurrido?”, me decía a mí misma una y otra vez. “Es tan sencillo. Ésa es la respuesta”. Finalmente, después de 23 años, el rompecabezas en mi mente se había resuelto. El Curso había proporcionado la pieza que faltaba, y ya no tenía que seguir culpando a Dios por un mundo que Él no creó.

Para algunos, el mensaje de que Dios no creó el mundo sin significado que vemos, llega como una salvación. Para otros, puede ser “bastante difícil e incluso doloroso” (3:2). Pues reconocer que Él no lo creó conlleva la verdad: nosotros lo hicimos. Somos responsables del mundo que vemos. Eso puede conducirnos “directamente al miedo” (3:3). El Curso trata esto en muchos lugares diferentes de los tres libros. El mensaje que nos está dando, especialmente en los “pasos del comienzo” (3:2), puede ser difícil, doloroso, y aterrador.

Muchas personas se preguntan si algo anda mal porque sienten fuertes reacciones negativas a la enseñanza del Curso de que Dios no creó el mundo. La respuesta es: no. Quizá son aquellos que no tienen ninguna reacción negativa quienes deberían preguntarse si entienden correctamente el mensaje del Curso y comprenden completamente lo que ello supone. Una reacción negativa es mucho más frecuente que una reacción positiva: eso puedo asegurarlo.

Sin embargo, alégrate de que la lección continúe diciendo:

Mas no se te dejará ahí (en el miedo). Irás mucho más allá de él, pues es hacia la paz y seguridad perfectas adonde nos encaminamos. (3:4-6)

El Curso llama a nuestro camino “un viaje del miedo al amor” (T.16.IV.11:1-2). Ciertamente son muy pocos los que se libran de la angustia del principio, pero la dirección del viaje es hacia una calidez y extensión del amor que difícilmente puede imaginarse cuando empiezas.

Una advertencia sobre la forma específica de la práctica de hoy: observa cuidadosamente que la lección te pide que te digas a ti mismo las cosas que te disgustan de “tu repertorio personal de horrores” (6:1). No recomienda que le digas a otra persona que esté pasando por una tragedia personal que su tragedia no es real. Si le dijeras a una viuda que sufre por la pérdida de su marido: “¡Alégrate! Dios no creó la muerte de tu marido, por lo tanto, no es real”. En la mayoría de los casos tal mensaje no es un acto de amor sino un ataque, colocándote tú en una posición espiritual “superior” a la otra persona. La lección te está enseñando a que te des este mensaje a ti mismo”.


Fíjate también en la mención aquí acerca de nuestras ilusiones, de que “algunas de ellas son ilusiones que compartes con los demás, y otras son parte de tu infierno personal” (6:3). Cosas como el hambre y el sida caen en la categoría de las “ilusiones compartidas”. Aquí claramente se apoya la idea de que la ilusión del mundo es una responsabilidad compartida, no únicamente tu creación personal, o la mía.







TEXTO

IV. La curación y la liberación del miedo

1. Vamos a hacer ahora hincapié en la curación. 2El milagro es el medio, la Expiación el principio y la curación el resultado. 3Hablar de "una curación milagrosa" es combinar impropiamente dos órdenes de realidad diferentes. 4Una curación no es un milagro. 5La Expiación -el último milagro- es un remedio, y cualquier clase de curación es su resultado. 6Es irrelevante a qué clase de error se aplique la Expiación. 7Toda curación es esencialmente una liberación del miedo. 8Para poder llevarla a cabo, tú mismo debes estar libre de todo miedo. No entiendes lo que es la curación debido a tu propio miedo.

2.  Un paso importante en el plan de la Expiación es deshacer el error en todos los niveles. 2La enfermedad o "mentalidad-no-recta" es el resultado de una confusión de niveles, pues siempre com­porta la creencia de que lo que está mal en un nivel puede afectar adversamente a otro. 3Nos hemos referido a los milagros como un medio de corregir la confusión de niveles, ya que todos los errores tienen que corregirse en el mismo nivel en que se originaron. 4Sólo la mente puede errar. 5El cuerpo sólo puede actuar equivo­cadamente cuando está respondiendo a un pensamiento falso. 6El cuerpo no puede crear y la creencia de que puede -error básico- ­da lugar a todos los síntomas físicos. 7Las enfermedades físicas implican la creencia en la magia. 8La distorsión que dio lugar a la magia se basa en la creencia de que existe una capacidad creativa en la materia que la mente no puede controlar. 9Este error puede manifestarse de dos formas: se puede creer que la mente puede crear falsamente en el cuerpo, o que el cuerpo puede crear falsa­mente en la mente. 10Cuando se comprende que la mente -el único nivel de creación- no puede crear más allá de sí misma, ninguno de esos dos tipos de confusión tiene por qué producirse. 

3. Sólo la mente puede crear porque el espíritu ya fue creado, y el cuerpo es un recurso de aprendizaje al servicio de la mente. 2Los recursos de aprendizaje no son lecciones en sí mismos. 3Su propó­sito es simplemente facilitar el aprendizaje. 4Lo peor que puede ocurrir cuando se usan indebidamente es que no lo faciliten. 5De por sí, un recurso de aprendizaje no tiene poder para producir verdaderos errores en el aprendizaje. 6El cuerpo; si se le entiende correctamente, comparte la invulnerabilidad de la Expiación en lo que respecta a las defensas de doble filo. 7Ello es así no porque sea un milagro, sino porque, de por sí, no da lugar a interpretaciones falsas. 8El cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el mundo físico. 9Se puede exagerar el valor de sus capacidades y con frecuencia se hace. 10Sin embargo, es casi imposible negar su existencia en este mundo. 11Los que lo hacen se dedican a una forma de negación particularmente inútil. 12En este caso el tér­mino "inútil" significa únicamente que no es necesario proteger a la mente negando lo no-mental. 13Si uno niega este desafortunado aspecto del poder de la mente, está negando también el poder mismo.

4. Todos los remedios materiales que aceptas como medicamento para los males corporales son re-afirmaciones de principios mági­cos. 2Éste es el primer paso que nos conduce a la creencia de que el cuerpo es el causante de sus propias enfermedades. 3El segundo paso en falso es tratar de curarlo por medio de agentes no-creati­vos. 4Esto no quiere decir, sin embargo, que el uso de tales agentes con propósitos correctivos sea censurable. 5A veces la enfermedad tiene tan aprisionada a la mente que temporalmente le impide a la persona tener acceso a la Expiación. 6En ese caso, tal vez sea pru­dente usar un enfoque conciliatorio entre el cuerpo y la mente en el que a algo externo se le adjudica temporalmente la creencia de que puede curar. 7Esto se debe a que lo que menos puede ayudar al que no está en su mente recta o al enfermo es hacer algo que aumente su miedo. 8De por sí ya se encuentra en un estado debili­tado debido a éste. 9Exponerle prematuramente a un milagro podría precipitarle al pánico, 10lo cual es muy probable que ocu­rriese en aquellos casos en que la percepción invertida ha dado lugar a la creencia de que los milagros son algo temible.

5. El valor de la Expiación no reside en la manera en que ésta se expresa. 2De hecho, si se usa acertadamente, será expresada ine­vitablemente en la forma que le resulte más beneficiosa a aquel que la va a recibir. 3Esto quiere decir que para que un milagro sea lo más eficaz posible, tiene que ser expresado en un idioma que el que lo ha de recibir pueda entender sin miedo. 4Eso no signi­fica que ése sea necesariamente el más alto nivel de comunica­ción de que dicha persona es capaz. 5Significa, no obstante, que ése es el más alto nivel de comunicación de que es capaz ahora. 6El propósito del milagro es elevar el nivel de comunicación, no reducirlo mediante un aumento del miedo.