LECCION DEL DIA

DESPERTAR AL AMOR

viernes, 23 de febrero de 2018

23 FEBRERO: PRIMER REPASO Repaso de lecciones 16 a 20

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS


LECCION 54

PRIMER REPASO Repaso de lecciones 16 a 20



Éstas son las ideas para el repaso de hoy:


1. (16) No tengo pensamientos neutros.
2Tener pensamientos neutros es imposible porque todos los pen­samientos tienen poder. 3O bien dan lugar a un mundo falso o bien me conducen al mundo real. 4Pero es imposible que no ten­gan efectos. 5Del mismo modo en que el mundo que veo procede de mis errores de pensamiento, así también el mundo real se alzará ante mis ojos cuando permita que mis errores sean corregi­dos. 6Mis pensamientos no pueden ser simultáneamente verdade­ros y falsos. 7Tienen que ser lo uno o lo otro. 8Lo que veo me muestra si son verdaderos o falsos.

2. (17) No veo cosas neutras.
2Lo que veo da testimonio de lo que pienso. 3Si no pensase no existiría, ya que la vida es pensamiento. 4Permítaseme mirar al mundo que veo como la representación de mi propio estado de ánimo. 5Sé que éste puede cambiar. 6Y sé asimismo que el mundo que veo puede cambiar también.

3. (18) No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.
2Si no tengo pensamientos privados, no puedo ver un mundo pri­vado. 3Incluso la descabellada idea de la separación tuvo que compartirse antes de que se pudiese convertir en la base del mundo que veo. 4Sin embargo, cuando se compartió esa idea no se compartió nada. 5Puedo invocar también mis pensamientos reales, los cuales comparto con todo el mundo. 6Así como mis pensamientos de separación invocan pensamientos de separación en otros, mis pensamientos reales despiertan en ellos sus pensa­mientos reales. 7Y el mundo que mis pensamientos reales me muestran alboreará en su visión así como en la mía.

4. (19) No soy el único que experimenta los efectos de mis pensa­mientos.
2No soy el único en nada. 3Todo lo que pienso, digo o hago es una enseñanza para todo el universo. 4Un Hijo de Dios no puede pen­sar, hablar o actuar en vano. 5No puede ser el único en nada. 6Tengo, por lo tanto, el poder de cambiar a todas las mentes junto con la mía porque mío es el poder de Dios.

5. (20) Estoy decidido a ver.
2Puesto que reconozco que la naturaleza de mis pensamientos es que los comparto con todo lo que existe, estoy decidido a ver. 3Veré los testigos que me muestran que la manera de pensar del mundo ha cambiado. 4Veré la prueba de que lo que se ha obrado por mediación mía ha permitido que el amor reemplace al miedo, la risa a las lágrimas y la abundancia a las pérdidas. 5Quiero contemplar el mundo real, y dejar que me enseñe que mi voluntad y la Voluntad de Dios son una.




Instrucciones para la práctica 


Propósito: Repasar las lecciones y así dejar que se adentren en un nivel más profundo. También, ver la relación entre ellas y lo entrelazado que está el sistema de pensamiento al que se te está llevando. 

Ejercicios: Tan a menudo como puedas (sugerencia: cada hora, a la hora en punto), durante al menos dos minutos. 

  • Solo y en un lugar tranquilo, lee una de las cinco lecciones y los comentarios relacionados. Fíjate en que los comentarios como si fueran tus propios pensamientos sobre la idea. Intenta imaginarte que son tus propias palabras. Te ayudará introducir tu nombre a menudo. Esto te preparará para la fase siguiente, en la que tú mismo produces pensamientos semejantes.
  • Cierra los ojos y piensa en la idea y en los comentarios. Concretamente piensa en la idea central del párrafo del comentario. Reflexiona sobre ella. Deja que surjan pensamientos relacionados (utilizando el entrenamiento que has recibido en esa práctica). Si tu mente se distrae, repite la idea y luego vuelve a reflexionar sobre ella. Éste es el mismo ejercicio básico de la Lección 50, en el que activamente piensas sobre las ideas para dejar que se adentren más profundamente en tu mente. 


Observaciones: 

  • Al comienzo y al final del día lee las cinco lecciones. 
  • A partir de entonces, haz una lección por sesión de práctica, el orden no importa. 
  • Haz cada lección por lo menos una vez. 
  • Cumplido eso, concéntrate en una lección determinada si es la que más te atrae. 


Comentario 

Este repaso relaciona estas ideas como un poderoso motivador para cambiar mis pensamientos. 

Mis pensamientos hacen el mundo, ya sea un mundo falso o el mundo verdadero. El mundo que veo es la representación de mi propio estado mental” (2:4). Puedo contribuir a fabricar un mundo de separación, o si elijo mis pensamientos reales, puedo despertar esos pensamientos en otros. “Todo lo que pienso, digo o hago es una enseñanza para todo el universo” (4:3). Al cambiar mi propia mente, puedo cambiar todas las mentes junto con la mía. Cuando me doy cuenta de esto, me lleno de una determinación activa de contemplar el mundo real, de abrir mi mente a los pensamientos que comparto con Dios, y al hacerlo así, transformar el universo. 

Arquímedes es conocido por haber dicho: “Dadme una palanca lo suficientemente larga, y moveré el mundo”. Yo tengo esa palanca. Es mi mente: “porque mío es el poder de Dios” (4:6). Un hombre cuya mente esté completamente transformada transformará todo el mundo. Jesús fue ese hombre, y el impacto de Su pensamiento todavía se está extendiendo, las ondas todavía se están extendiendo en el estanque de la mente. Puedo unirme a Él y añadir el poder de mi mente al Suyo. 

Yo quiero ver “el amor… reemplazar al miedo, la risa… reemplazar a las lágrimas” (5:4). Quiero dejar que esto se haga a través de mí. En cada situación en la que me encuentre hoy, con cada persona que encuentre, que éste sea mi propósito. “Estoy aquí únicamente para ser útil. Estoy aquí en representación de Aquel que me envió” (T.2.V.A.18:2-3). Al permitir que mi mente cambie, llevaré sanación a todos con los que me encuentre hoy.





TEXTO


IV. La única Respuesta

 

1. Recuerda que el Espíritu Santo es la Respuesta, no la pregunta. 2El ego siempre habla primero. 3Es caprichoso y no le desea el bien a su hacedor. 4Cree, y con razón, que su hacedor puede dejar de brindarle apoyo en cualquier momento. 5Si te desease el bien se alegraría de ello, tal como el Espíritu Santo se alegrará cuando te haya conducido de vuelta a tu hogar y ya no tengas necesidad de que Él te guíe. 6El ego no se considera a sí mismo parte de ti. 7En eso radica su error fundamental, la base de todo su sistema de pensamiento.   
   
2. Cuando Dios te creó te hizo parte de Él. 2Por eso es por lo que el ataque no tiene cabida dentro del Reino. 3Hiciste al ego sin amor, y, por consiguiente, él no te ama. 4No puedes permanecer dentro del Reino sin amor, y puesto que el Reino es amor, crees estar privado de él. 5Esto le permite al ego considerarse a sí mismo algo separado y externo a su hacedor, y de ahí que hable en representación de la parte de tu mente que cree que tú estás separado y que eres algo externo a la mente de Dios.. 6El ego planteó entonces la primera pregunta que jamás se hizo, pre­gunta que él jamás podrá contestar. 7La pregunta: "¿Qué eres?" representó el comienzo de la duda. 8Desde entonces el ego jamás ha contestado ninguna pregunta, aunque ha hecho muchas. 9Las actividades más ingeniosas del ego no han hecho más que enma­rañar la pregunta, pues dispones de la respuesta y el ego te tiene miedo.

3. No podrás entender el conflicto hasta que entiendas plena­mente el hecho fundamental de que el ego no sabe nada. 2El Espí­ritu Santo no es el que habla primero, pero siempre contesta. 3Todo el mundo en uno u otro momento ha acudido a Él para de una u otra forma obtener ayuda, y Él ha contestado. 4Puesto que el Espíritu Santo responde de verdad, responde para siempre, lo cual quiere decir que todo el mundo dispone de la respuesta ahora mismo.

4. El ego no puede oír al Espíritu Santo, pero cree que parte de la mente que lo hizo está en su contra. 2Interpreta esto como una justificación para atacar a su hacedor. 3Cree que la mejor defensa es el ataque, y quiere que tú creas eso también. 4A no ser que lo creyeses no te podrías poner de su parte, y el ego tiene gran nece­sidad de aliados, aunque no de hermanos. 5Al percibir en tu mente algo ajeno a sí mismo, el ego hace del cuerpo su aliado porque el cuerpo no forma parte de ti.. 6Esto hace del cuerpo el amigo del ego. 7Ésta es una alianza claramente basada en la sepa­ración. 8Si te pones de parte de esta alianza no podrás sino sentir miedo porque te estarás poniendo de parte de una alianza basada en el miedo.

5. El ego se vale del cuerpo para conspirar contra tu mente, y puesto que el ego se da cuenta de que su "enemigo" puede acabar con él y con el cuerpo reconociendo simplemente que no for­man parte de él, él y el cuerpo se unen para llevar a cabo un ataque conjunto. 2Tal vez sea ésta la más extraña de todas las percepciones, si te detienes a considerar lo que ello realmente implica. 3El ego, que no es real, trata de persuadir a la mente, que sí es real, de que ella es su recurso de aprendizaje, y, lo que es más, de que el cuerpo es más real que ella. Nadie que esté en su mente recta podría creer semejante cosa, y nadie que está en su mente recta lo cree. 

6. Escucha,. pues, la única respuesta del Espíritu Santo a todas las preguntas que el ego plantea: eres una criatura de Dios, una parte de Su Reino de inestimable valor que Él creó como parte de Sí Mismo. 2Eso es lo único que existe y lo único que es real. 3Has elegido un sueño en el que has tenido pesadillas, pero el sueño no es real y Dios te exhorta a despertar. 4Cuando le oigas no quedará ni rastro de tu sueño porque despertarás. 5Tus sueños contienen muchos de los símbolos del ego y éstos te han confundido. 6Eso se debe, no obstante, a que estabas dormido y no te dabas cuenta de ello. 7Cuando despiertes, verás la verdad a tu alrededor y dentro de ti, y ya no creerás en los sueños porque éstos dejarán de ser reales para ti. 8El Reino, en cambio, y todo lo que allí has creado, será sumamente real para ti porque es hermoso y verdadero.

7. En el Reino no hay ninguna duda acerca de lo que eres y de donde te encuentras. 2La duda no tiene cabida allí porque la pri­mera pregunta jamás se planteó. 3Al haber sido por fin completa­mente contestada, nunca existió. 4Sólo el Ser vive en el Reino, donde todo mora en Dios con absoluta certeza. 5El tiempo dedi­cado a hacer preguntas en el sueño, ha dado paso a la creación y a su eternidad. 6Tú gozas de tanta certeza como Dios, pues eres tan real como Él, pero lo que antes gozaba de absoluta certeza en tu mente ha pasado a ser ahora únicamente la capacidad para gozar de ella.

8. Él origen de las capacidades representó el principio de la incer­tidumbre porque las capacidades son logros en potencia, pero todavía no son logros. 2Tus capacidades son inútiles en presencia de los logros de Dios y de los tuyos propios. Los logros son resul­tados que ya se han alcanzado. 4Cuando son perfectos, las capacidades dejan de tener sentido. 5Es curioso que lo que es perfecto tenga ahora que ser perfeccionado. 6De hecho, eso es imposible. 7Mas recuerda que cuando te pones a ti mismo en una situación imposible crees que lo imposible es posible.

9. Debes desarrollar tus capacidades antes de poder usarlas. 2Esto no es cierto con respecto a nada que Dios creó, pero es la solución más benévola para lo que tú has fabricado. 3En una situación imposible puedes desarrollar tus capacidades hasta el punto en que ellas mismas te pueden liberar de tal situación. 4Dispones de un Guía que te muestra cómo desarrollarlas, pero no tienes otro jefe que tú mismo. 5Esto te pone a cargo del Reino, con un Guía para encontrarlo y los medios para conservarlo. 6Tienes un mo­delo a seguir que reforzará tu mando y nunca lo menoscabará en modo alguno. 7Por consiguiente, ocupas todavía el lugar central en tu imaginada esclavitud, lo cual de por sí demuestra que no eres un esclavo.

10Te encuentras en una situación imposible únicamente porque crees que es posible estar en una situación así. 2Te encontrarás en una situación imposible si Dios te mostrase tu perfección, y a la vez te probase que estabas equivocado. 3Esto demostraría que los que son perfectos son incapaces de cobrar conciencia de su pro­pia perfección, y reforzaría la creencia de que aquellos que lo tienen todo necesitan ayuda y son, por lo tanto, desvalidos. 4Éste es el tipo de "razonamiento" en que el ego se embarca. 5Dios, que sabe que Sus creaciones. son perfectas; no las humilla. Eso sería tan imposible como la noción del ego según la cual él ha humi­llado a Dios.

11Por eso es por lo que el Espíritu Santo jamás da órdenes. 2Dar órdenes implica desigualdad, y el Espíritu Santo demuestra que la desigualdad no existe. 3Ser fiel a una premisa que se ha aceptado es una ley de la mente, y todo lo que Dios creó es fiel a Sus leyes. 4Es posible también ser fiel a otras leyes, pero no porque las leyes sean ciertas, sino porque tú las promulgaste. 5¿De qué te serviría que Dios te probase que has pensado de forma demente? 6¿Podría Dios perder Su propia certeza? 7He dicho frecuentemente que eres lo que enseñas. 8¿Querrías que Dios te enseñase que has pecado? 9Si Él confrontase al ser que fabricaste con la verdad que Él creó para ti, ¿cómo no ibas a tener miedo? 10En ese caso dudarías de tu mente recta, que es el único lugar donde puedes encontrar la cor­dura que Él te dio.

12. Dios no enseña, 2pues enseñar implica una insuficiencia que Dios sabe que no existe. 3Dios no está en conflicto. 4El propósito de enseñar es producir cambios, pero Dios sólo creó lo inmuta­ble. 5La separación no fue una pérdida de la perfección, sino una interrupción de la comunicación. 6La voz del ego surgió entonces como una forma de comunicación estridente y áspera. 7Esto no podía alterar la paz de Dios, pero sí podía alterar la tuya. 8Dios no la acalló porque erradicarla habría sido atacarla. 9Habiendo sido cuestionado, Él no cuestionó. 10Él simplemente dio la Respuesta. 11Su Respuesta es tu Maestro.








jueves, 22 de febrero de 2018

22 FEBRERO: PRIMER REPASO Repaso de lecciones 11 a 15

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS



LECCION 53

PRIMER REPASO Repaso de lecciones 11 a 15



Hoy repasaremos lo siguiente:


1. (11) Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado.
2Dado que los pensamientos de que soy consciente no significan nada, el mundo que los refleja no puede tener significado. 3Lo que da lugar a este mundo es algo demente, como lo es también el resultado de ello. 4La realidad no es demente, y yo tengo pen­samientos reales así como dementes. 5Por lo tanto, puedo ver un mundo real, si recurro a mis pensamientos reales como guía para ver.

2. (12) Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene signi­ficado.
2Los pensamientos dementes perturban. 3Dan lugar a un mundo en el que no hay orden de ninguna clase. 4Sólo el caos puede regir en un mundo que representa una manera de pensar caótica, y el caos es la ausencia total de leyes. 5No puedo vivir en paz en un mundo así. 6Estoy agradecido de que este mundo no sea real, y de que no necesito verlo en absoluto, a menos que yo mismo elija otorgarle valor. 7Elijo no otorgarle valor a lo que es comple­tamente demente y no tiene significado.

3. (13) Un mundo sin significado engendra temor.
2Lo que es totalmente demente engendra temor porque no se puede contar con ello en absoluto, ni da pie a que se le tenga confianza. 3En la demencia no hay nada en lo que se pueda con­fiar. 4No ofrece seguridad ni esperanza. 5Pero un mundo así no es real. 6Le he conferido la ilusión de realidad y he sufrido por haber creído en él. 7Elijo ahora dejar de creer en él y depositar mi con­fianza en la realidad. 8Al elegir esto, me escaparé de todos los efectos del mundo del miedo porque estaré reconociendo que no existe.

4. (14) Dios no creó un mundo sin significado.
2¿Cómo puede ser que exista un mundo sin significado si Dios no lo creó? 3Él es la Fuente de todo significado y todo lo que es real está en Su Mente. 4Está en mi mente también porque Él lo creó conmigo. 5¿Por qué he de seguir sufriendo por los efectos de mis pensamientos dementes cuando la perfección de la creación es mi hogar? 6Quiero recordar el poder de mi decisión y reconocer mi verdadera morada.

5. (15) Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabri­cado.
2Todo lo que veo refleja mis pensamientos. 3Son mis pensamientos los que me dicen dónde estoy y lo que soy. 4El hecho de que vea un mundo en el que hay sufrimiento, en el que se puedan experi­mentar pérdidas y en el que se pueda morir, me muestra que lo único que estoy viendo es la representación de mis pensamientos dementes, y que no estoy permitiendo que mis pensamientos rea­les viertan su benéfica luz sobre lo que veo. 5No obstante, el camino de Dios es seguro. 6Las imágenes que he fabricado no pue­den prevalecer contra Él porque no es mi voluntad que lo hagan. 7Mi voluntad es la Suya, y no antepondré otros dioses a Él.


Instrucciones para la práctica 

Propósito: Repasar las lecciones y así dejar que se adentren en un nivel más profundo. También, ver la relación entre ellas y lo entrelazado que está el sistema de pensamiento al que se te está llevando. 

Ejercicios: Tan a menudo como puedas (sugerencia: cada hora, a la hora en punto), durante al menos dos minutos. 

  • Solo y en un lugar tranquilo, lee una de las cinco lecciones y los comentarios relacionados. Fíjate en que los comentarios como si fueran tus propios pensamientos sobre la idea. Intenta imaginarte que son tus propias palabras. Te ayudará introducir tu nombre a menudo. Esto te preparará para la fase siguiente, en la que tú mismo produces pensamientos semejantes. 
  • Cierra los ojos y piensa en la idea y en los comentarios. Concretamente piensa en la idea central del párrafo del comentario. Reflexiona sobre ella. Deja que surjan pensamientos relacionados (utilizando el entrenamiento que has recibido en esa práctica). Si tu mente se distrae, repite la idea y luego vuelve a reflexionar sobre ella. Éste es el mismo ejercicio básico de la Lección 50, en el que activamente piensas sobre las ideas para dejar que se adentren más profundamente en tu mente. 


Observaciones: 

  • Al comienzo y al final del día lee las cinco lecciones. 
  • A partir de entonces, haz una lección por sesión de práctica, el orden no importa. 
  • Haz cada lección por lo menos una vez. 
  • Cumplido eso, concéntrate en una lección determinada si es la que más te atrae. 


Comentario 

La lección de hoy tiene un impacto enorme para mí. En cada uno de los cortos párrafos del repaso hay frases que me transmiten el impresionante poder de mi mente: su poder para elegir los pensamientos, y de ese modo elegir el mundo que ve.

“Yo tengo pensamientos reales así como dementes. Por lo tanto, puedo ver un mundo real si recurro a mis pensamientos reales como guía para ver”. (1:4-5) 

“Estoy agradecido de que este mundo no sea real, y de que no necesito verlo en absoluto, a menos que yo mismo elija otorgarle valor. 

Elijo no otorgarle valor a lo que es completamente demente y no tiene significado”. (2:6-7) “Elijo ahora dejar de creer en él y depositar mi confianza en la realidad”. (3:7-8) 

“Quiero recordar el poder de mi decisión y reconocer mi verdadera morada”. (4:6) 

“Las imágenes que he fabricado no pueden prevalecer contra Él porque no es mi voluntad que lo hagan. Mi voluntad es la Suya, y no antepondré otros dioses a Él”. (5:6-7) 

Si recuerdo el poder de mi decisión, puedo elegir no valorar lo que es demente, puedo elegir retirarle mi creencia. No tengo que aceptar que las imágenes que he fabricado tienen poder para vencer a la Voluntad de Dios. No tengo que hacer dioses de ellas. Puedo recurrir a mis pensamientos reales y dejar que me guíen a la visión. Las palabras “elegir” y “decisión” y “voluntad” resuenan a través de estos párrafos. ¡Qué poder se le ha dado a mi mente! 

Una vez grabé estas diez lecciones de repaso en una cinta (casete), ocupan menos de 30 minutos, leídas despacio. Grabarlas tuvo un impacto enorme en mí, y oír la cinta varias docenas de veces tuvo todavía un impacto mayor. Estos 50 párrafos cortos son una extraordinaria visión global del sistema de pensamiento del Curso. Y mientras las leía en voz alta, descubrí que yo ponía un profundo sentimiento en frases como “No puedo vivir en paz en un mundo así. Estoy agradecido de que este mundo no sea real. Elijo no otorgarle valor a lo que es completamente demente y no tiene significado” (2:5-7). Cada vez que llegaba a una línea que decía: “Elijo no” o “Elijo”, era como si algo dentro de mí estuviese cambiando. Sentí una determinación cada vez mayor, y una sensación de que Dios me estaba permitiendo elegir lo que mi mente quería pensar y lo que mi percepción quería ver. Intenta leer la lección de hoy en voz alta y observar cómo la sientes. 



TEXTO


III. La renuncia al ataque


 

1. Como ya hemos puesto de relieve, toda idea tiene su origen en la mente del que la piensa. 2Lo que se extiende desde la mente,. por lo tanto, se encuentra todavía en ella, y la mente se conoce a sí misma por lo que extiende. 3La palabra "conoce" está usada correctamente aquí porque el Espíritu Santo, mediante Su per­cepción imparcial, guarda todavía el conocimiento a salvo en tu mente. 4Dado que Él nunca ataca, no obstaculiza la comunicación de Dios. 5Por lo tanto, el estado de ser nunca se ve amenazado. 6Tu mente, que es semejante a la de Dios, jamás puede ser profa­nada. 7El ego nunca fue parte de ella, ni lo será jamás, pero a través del ego puedes oír, enseñar y aprender lo que no es cierto. 8Te has enseñado a ti mismo a creer que no eres lo que eres. 9No puedes enseñar lo que no has aprendido, y lo que enseñas lo refuerzas en ti al compartirlo. 10Cada lección que enseñas es una lección que tú mismo estás aprendiendo.

2. Por eso es por lo que debes enseñar solamente una lección. 2Si has de verte libre de conflictos, tienes que aprender únicamente del Espíritu Santo y enseñar únicamente con Él. 3Tú eres única­mente amor, mas cuando lo niegas haces de lo que eres algo que tienes que aprender a recordar. 4Dije anteriormente que el men­saje de la crucifixión fue: "Enseña solamente amor, pues eso es lo que eres". 5Ésta es la única lección que está perfectamente unifi­cada porque es la única lección que es una sola. 6La única manera de aprenderla es enseñándola: 7Lo que enseñes es lo que apren­derás." 8Si esto es verdad, como en efecto lo es, no olvides que lo que enseñas te enseña a ti. 9Y no puedes sino creer en lo que proyectas o extiendes.

3. La única seguridad radica en extender el Espíritu Santo porque a medida que ves Su mansedumbre en otros, tu propia mente se percibe a sí misma como totalmente inofensiva. 2Una vez que puede aceptar esto completamente, no ve necesidad alguna de protegerse. 3La protección de Dios alborea entonces sobre ella, asegurándole que está perfectamente a salvo para siempre. 4Los que están perfectamente a salvo son completamente benévolos. 5Bendicen porque saben que son benditos. 6Desprovista de ansie­dad, la mente es totalmente benévola, y puesto que extiende cari­dad, es también caritativa. 7La seguridad no es otra cosa que la completa renuncia al ataque. 8Ninguna transigencia al respecto es posible. 9Si enseñas ataque en cualquier forma que sea, lo habrás aprendido, y ello no podrá sino causarte dolor. 10Con todo, ese aprendizaje no es permanente, y puedes desaprenderlo dejándolo de enseñar.

4. Puesto que no puedes dejar de enseñar, tu salvación radica en enseñar exactamente lo opuesto a lo que el ego cree. 2Así es como aprenderás la verdad que te hará libre y que te mantendrá libre a medida que otros la aprendan de ti. 3La única manera de tener paz es enseñando paz. 4Al enseñarla, no puedes sino aprenderla, pues no puedes enseñar aquello de lo que todavía te disocias. 5Sólo así podrás recobrar el conocimiento que desechaste. 6Para poder compartir una idea tienes primero que disponer de ella. ?Dicha idea despierta en tu mente mediante la convicción que nace de enseñarla. 8Aprendes todo lo que enseñas. 9Enseña sola­mente amor, y. aprende que el amor es tuyo y que tú eres amor.










miércoles, 21 de febrero de 2018

21 FEBRERO: PRIMER REPASO Repaso de lecciones 6 a 10

AUDIOLIBRO



EJERCICIOS

LECCION 52

PRIMER REPASO Repaso de lecciones 6 a 10


El repaso de hoy abarca las siguientes ideas:


1. (6) Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.
2La realidad no es nunca atemorizante. 3Es imposible que pudiese disgustarme. 4La realidad sólo brinda perfecta paz. 5Cuando estoy disgustado es porque he reemplazado- la realidad con ilusiones que yo mismo he fabricado. 6Las ilusiones me causan disgusto porque al haberles conferido realidad, veo la realidad como una ilusión. 7Nada en la creación de Dios se ve afectado en modo alguno por mi confusión. 8Siempre estoy disgustado por nada.

2. (7) Sólo veo el pasado.
2Cuando miro a mi alrededor, condeno el mundo que veo. 3A eso es a lo que yo llamo ver. 4Uso el pasado en contra de todo el mundo y de todas las cosas, convirtiéndolos así en mis enemigos. 5Cuando me haya perdonado a mí mismo y haya recordado Quién soy, bendeciré a todo el mundo y a todo cuanto vea. 6No habrá pasado, y, por lo tanto, tampoco enemigos. 7Y contemplaré con amor todo aquello que antes no podía ver.

3. (8) Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.
2Veo únicamente mis propios pensamientos, y mi mente está absorbida con el pasado. 3¿Qué es lo que puedo ver, entonces, tal como es? 4Permítaseme recordar que me fijo en el pasado para prevenir que el presente alboree en mi mente. 5Permítaseme entender que estoy tratando de usar el tiempo en contra de Dios. 6Permítaseme aprender a dejar atrás el pasado, dándome cuenta de que al hacer eso no estoy renunciando a nada.

4. (9) No veo nada tal como es ahora.
2Si no veo nada tal como es ahora, ciertamente se puede decir que no veo nada. 3Solamente puedo ver lo que está aquí ahora. 4La elección no es entre si ver el pasado o el presente; la elección es sencillamente entre ver o no ver. 5Lo que he elegido ver me ha costado la visión. 6Ahora quiero elegir de nuevo, para poder ver.

5. (10) Mis pensamientos no significan nada.
2No tengo pensamientos privados. 3Sin embargo, es únicamente de. mis pensamientos privados de los que soy consciente. 4¿Qué significado pueden tener dichos pensamientos? 5No existen, de modo que no significan nada. 6No obstante, mi mente es parte de la creación y parte de su Creador. 7¿No sería acaso preferible que me uniese al pensamiento del universo en vez de oscurecer todo aquello que realmente me pertenece con mis míseros e insignifi­cantes pensamientos "privados"?





Instrucciones para la práctica 

Propósito: Repasar las lecciones y así dejar que se adentren en un nivel más profundo. También, ver la relación entre ellas y lo entrelazado que está el sistema de pensamiento al que se te está llevando. 

Ejercicios: Tan a menudo como puedas (sugerencia: cada hora, a la hora en punto), durante al menos dos minutos. 

  • Solo y en un lugar tranquilo, lee una de las cinco lecciones y los comentarios relacionados. Fíjate en que los comentarios como si fueran tus propios pensamientos sobre la idea. Intenta imaginarte que son tus propias palabras. Te ayudará introducir tu nombre a menudo. Esto te preparará para la fase siguiente, en la que tú mismo produces pensamientos semejantes. 
  • Cierra los ojos y piensa en la idea y en los comentarios. Concretamente piensa en la idea central del párrafo del comentario. Reflexiona sobre ella. Deja que surjan pensamientos relacionados (utilizando el entrenamiento que has recibido en esa práctica). Si tu mente se distrae, repite la idea y luego vuelve a reflexionar sobre ella. Éste es el mismo ejercicio básico de la Lección 50, en el que activamente piensas sobre las ideas para dejar que se adentren más profundamente en tu mente. 


Observaciones: 

  • Al comienzo y al final del día lee las cinco lecciones. 
  • A partir de entonces, haz una lección por sesión de práctica, el orden no importa. 
  • Haz cada lección por lo menos una vez. 
  • Cumplido eso, concéntrate en una lección determinada si es la que más te atrae. 


Comentario 

Recuerda que la práctica general para estos repasos es leer los cinco pensamientos y sus comentarios dos veces al día, por la mañana y por la noche, y durante el día pasar al menos un periodo de dos minutos con cada una de las ideas. 

Los pensamientos están concentrados en estos repasos, así que ofrezco sólo unas pocas observaciones sobre cosas que destacan para mí. 

“La realidad no es nunca atemorizante” (1:2). La realidad es, por supuesto, lo que Dios creó. Cuando siento miedo, me resulta útil recordarme a mí mismo que lo que estoy viendo no está realmente ahí. 

Yo soy el que fabrica las ilusiones atemorizantes. ¡Qué tranquilizador que se nos diga: “Nada en la creación de Dios se ve afectado en modo alguno por mi confusión! (1:7). Ésa es la base para abandonar la culpa. Puedo estar confundido, equivocado, engañado, y engañar; pero nada de esto afecta a lo que es real. Lo que es real, es real sin importar lo que yo haga. El sol no desaparece porque yo me tape los ojos. Así que, ¡todo lo que yo he hecho no ha tenido ningún efecto real! No hay nada por lo que yo tenga que sentirme culpable. “

Si no veo nada tal como es ahora, ciertamente se puede decir que no veo nada” (4:2). Una cosa es como es ahora. No es como era ayer; no es como será mañana. Las cosas existen ahora. Ésa es la única manera en que puedo verlas. Así es como son. Si veo el pasado, no veo nada. El pasado no está aquí. 

“No tengo pensamientos privados” (5:2). ¿Y si todo el mundo pudiera ver dentro de tu mente? ¿Y si lo que pensaste de tu jefe afectara a la guerra en Bosnia? ¿Sabes qué? Pueden ver. Afecta. Y, sin embargo, “no significan nada” (5:5). Si tienes pensamientos que crees privados, no significan nada. Tienen efectos dentro de la ilusión, pero no afectan a nada que sea real. Únicamente los pensamientos que se comparten tienen efectos reales, y los únicos pensamientos que se pueden compartir son los pensamientos que piensas con Dios. 







TEXTO


II. La alternativa a la proyección


 

1.  Cualquier división en la mente conlleva por fuerza el rechazo de una parte de ella misma, y eso es lo que es la creencia en la separación. 2La plenitud de Dios, que constituye Su paz, no puede ser apreciada salvo por una mente íntegra que reconozca la plenitud de la creación de Dios. 3Mediante ese reconocimiento, dicha mente conoce a su Creador. 4Exclusión y separación son sinónimos, al igual que separación y disociación. 5Dijimos ante­riormente que la separación fue y sigue siendo un acto de diso­ciación, y que una vez que tiene lugar, la proyección se convierte en su defensa principal, o, en otras palabras, el mecanismo que la mantiene vigente. 6La razón de ello, no obstante, puede que no sea tan obvia como piensas.  
  
2. Repudias lo que proyectas, por lo tanto, no crees que forma parte de ti. 2Te excluyes a ti mismo al juzgar que eres diferente de aquel sobre el que proyectas. 3Puesto que también has juzgado contra lo que proyectas, continúas atacándolo porque continúas manteniéndolo separado dé ti. 4Al hacer esto de manera incons­ciente, tratas de mantener fuera de tu conciencia el hecho de que te has atacado a ti mismo, y así te imaginas que te has puesto a salvo.

3. La proyección, sin embargo, siempre te hará daño. 2La proyec­ción refuerza tu creencia de que tu propia mente está dividida, creencia ésta cuyo único propósito es mantener vigente la separa­ción. 3La proyección no es más que un mecanismo del ego para hacerte sentir diferente de tus hermanos y separado de ellos. 4El ego justifica esto basándose en el hecho de que ello te hace pare­cer "mejor" que tus hermanos, y de esta manera empaña tu igual­dad con ellos todavía más. 5La proyección y el ataque están inevitablemente relacionados, ya que la proyección es siempre un medio para justificar el ataque. 6Sin proyección no puede haber ira. El ego utiliza la proyección con el solo propósito de destruir la percepción que tienes de ti mismo y de tus hermanos. 8El proceso comienza excluyendo algo que existe en ti, pero que repudias, y conduce directamente a que te excluyas a ti mismo de tus hermanos.

4. Hemos aprendido, no obstante, que hay una alternativa a la proyección. 2Todas las capacidades del ego se pueden emplear para un propósito mejor, ya que sus capacidades las dirige la mente, que dispone de una Voz mejor. 3El Espíritu Santo extiende y el ego proyecta. 4Del mismo modo en que los objetivos de ambos son opuestos, así también lo son sus resultados.

5. El Espíritu Santo comienza percibiendo tu perfección. 2Como sabe que esa perfección es algo que todos comparten, la reconoce en otros, y así la refuerza tanto en ti como en ellos. 3En vez de ira, esto suscita amor tanto en ellos como en ti porque establece el estado de inclusión. 4Puesto que percibe igualdad, el Espíritu Santo percibe en todos las mismas necesidades. 5Esto invita auto­máticamente a la Expiación porque la Expiación es la necesidad universal de este mundo. 6Percibirte a ti mismo de esta manera es la única forma de hallar felicidad en el mundo. 7Eso se debe a que es el reconocimiento de que tú no estás en este mundo, pues el mundo es un lugar infeliz.

6. ¿De qué otra forma puedes encontrar dicha en un lugar desdichado, excepto dándote cuenta de que no estás en él? 2Tú no pue­des estar donde Dios no te ubicó, y Dios te creó como parte de Él. 3Eso es al mismo tiempo donde estás y lo que eres. 4Esto es alga completamente inalterable. 5Es inclusión total. 6No puedes cam­biarlo ahora ni nunca.. 7Es verdad para siempre. 8No es una creencia, sino un Hecho. 9Todo lo que Dios creó es tan verdadero como Él. 10La verdad de ello radica solamente en su perfecta inclusión en Aquel que es el único que es perfecto. 11Negar esto es negarte a ti mismo y negarlo a Él, puesto que es imposible aceptar a uno sin el otro.

7. La perfecta igualdad que el Espíritu Santo percibe es el reflejo de la perfecta igualdad-del conocimiento de Dios. 2La percepción del ego no tiene equivalente en Dios, pero el Espíritu Santo sigue siendo el puente entre la percepción y el conocimiento. 3Al per­mitirte usar la percepción de forma que refleje el conocimiento, éste finalmente podrá ser recordado. 4El ego preferiría creer que es imposible que ese recuerdo alboree en tu mente, sin embargo, es tu percepción lo que el Espíritu Santo guía. 5Tu percepción acabará allí donde comenzó. 6Todo converge en Dios porque todo fue creado por Él y en Él.

8. Dios creó a Sus Hijos extendiendo Su Pensamiento y conser­vando las extensiones de Su Pensamiento en Su Mente. 2Todos Sus Pensamientos están, por lo tanto, perfectamente unidos den­tro de sí mismos y entre sí. 3El Espíritu Santo te capacita para poder percibir esta plenitud ahora. 4Dios te creó para que creases. 5No puedes extender Su Reino hasta que no conozcas la plenitud de éste.

9. Los pensamientos se originan en la mente del pensador, y desde ahí se extienden hacia afuera. 2Esto es tan cierto del Pensa­miento de Dios como del tuyo. 3Puesto que tu mente está divi­dida, puedes percibir y también pensar. 4No obstante, la percepción no puede eludir las leyes básicas de la mente. 5Percibes desde tu mente y proyectas tus percepciones al exterior. 6Aunque la percepción es irreal, el Espíritu Santo puede usarla provechosamente por el .hecho de que tú la concebiste. 7Él puede inspirar­ cualquier percepción y canalizarla hacia Dios. 8Esta convergencia parece encontrarse en un futuro lejano sólo porque tu mente no está en perfecta armonía con esta idea y, consecuentemente, no la desea ahora.

10. El Espíritu Santo hace uso del tiempo, pero no cree en, él. 2Puesto que Él procede de Dios, usa todo para el bien, pero no cree en lo que no es verdad. 3Puesto que se encuentra en tu mente, ésta sólo puede creer lo que es verdad. 4El Espíritu Santo puede hablar únicamente en favor de eso porque habla en favor de  Dios. 5Te insta a que le devuelvas toda tu mente a Dios, ya que en realidad tu mente nunca se separó de Él. 6Si nunca se separó de Él, sólo tienes que percibirla tal como es para que retorne a Él. 7Tener plena conciencia de la Expiación es, por lo tanto, recono­cer que la separación nunca tuvo lugar. 8El ego no puede prevalecer contra esto porque ello es una afirmación explícita de que él nunca existió.

11. El ego puede aceptar la idea de que es necesario retornar por­que puede, con gran facilidad, hacer que ello parezca difícil. 2Sin embargo, el Espíritu Santo te dice que incluso el retorno es inne­cesario porque lo que nunca ocurrió no puede ser difícil. 3Mas tú puedes hacer que la idea de retornar sea a la vez necesaria y difí­cil. 4Con todo, está muy claro que los que son perfectos no tienen necesidad de nada, y tú no puedes experimentar la perfección como algo difícil de alcanzar, puesto que eso es lo que eres. 5Así es como tienes que percibir las creaciones de Dios, de modo que todas tus percepciones estén en línea con la única manera de ver del Espíritu Santo. 6Esta línea es la línea directa de comunicación con Dios, y le permite a tu mente converger con la Suya. 7Nada está en conflicto en esta percepción, ya que significa que toda percepción está guiada por el Espíritu Santo, cuya Mente está fija en Dios. 8Sólo el Espíritu Santo puede resolver conflictos porque sólo el Espíritu Santo está libre de conflictos. 9Él percibe única­mente lo que es verdad en tu mente, y lo extiende sólo a lo que es verdad en otras mentes. 

12. La diferencia entre la proyección del ego y la extensión del Espíritu Santo es muy simple. 2El ego proyecta para excluir, y, por lo tanto, para engañar. 3El Espíritu Santo extiende al reconocerse a Sí Mismo en cada mente, y de esta manera las percibe a todas como una sola. 4Nada esta en conflicto en esta percepción porque lo que el Espíritu Santo percibe es todo igual. 5Dondequiera que mira se ve a Sí Mismo y, puesto que está unido, siempre ofrece el Reino en su totalidad. 6Éste es el único mensaje que Dios le dio, en favor del cual tiene que hablar porque eso es lo que Él es. 7La paz de Dios reside en ese mensaje, y, por consiguiente, la paz de Dios reside en ti. 8La gran paz del Reino refulge en tu mente para siem­pre, pero tiene que irradiar desde ti hacia afuera para que tomes conciencia de ella.




13. El Espíritu Santo te fue dado con perfecta imparcialidad, y a menos que lo reconozcas imparcialmente no podrás reconocerlo en absoluto. 2El ego es legión, pero el Espíritu Santo es uno. 3No hay tinieblas en ninguna parte del Reino, y tu papel sólo consiste en impedir que las tinieblas moren en tu mente. 4Ésta armonía con la luz es ilimitada porque está en armonía con la luz del mundo. 5Cada uno de nosotros es la luz del mundo, y al unir nuestras mentes en esa luz proclamamos el Reino de Dios juntos y cual uno solo.